Quiero compartir con todos aquellos que ingresen a este espacio, un montón de recuerdos que son parte de mi niñez y adolescencia.
Recordaremos juntos de esos años:
Las series y programas de televisión y sus actores
El cine
Los automóviles
La música y sus intérpretes

Los deportes y sus protagonistas
La ciudad y nuestro barrio
Sitios de esparcimiento y diversión
Sucesos históricos

Costumbres de la época
Historias y personajes
……entre otras cosas.

LA HORA DE NATIONAL PANASONIC. Un exitoso programa de radio de la década del 70, con un grande de la locución Argentina que fue Leonardo Simons.


Recordé el programa que tenia en radio Splendid por la noche, LA HORA DE NATIONAL PANASONIC, donde pasaba una música espectacular, mezclada con la publicidad de único auspiciante del espacio, que era justamente la conocida marca de artículos de audio.
Simons provenía de una familia humilde del barrio de Villa Crespo, estudiando la secundaria en el colegio Otto Krause.
Se inscribió en la Facultad de Ingeniería y en el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER), donde se recibió y comenzó a trabajar como locutor.

Dos emblemáticos programas que sin duda alguna, dejaron su marca en las emisoras de radio cuando comenzaron en los años 70 y 80.

MODART EN LA NOCHE.
Lo escuché durante años en las distintas emisoras, acompañándome durante toda mi época de estudiante.
Su conductor era Pedro Aníbal  Mansilla quien había llegado a nuestro país desde su Perú natal en la década del ’50.
Revalidó su carnet de Locutor obtenido en su país y comenzó recorrer agencias y productoras, consiguiendo rápidamente sus primeras contrataciones.
Decir MODART EN LA NOCHE, era asociar una de las sastrerías más importantes de Buenos Aires, la buena música y la inconfundible voz de Pedro Aníbal Mansilla.
Un éxito radial producido Ricardo Kleiman, un clásico de los años 70 que se mantuvo en el aire por espacio de más de 15 años, marcando una época y una forma de escuchar música. 
LAS SIETE LUNAS DE CRANDALL.
Salía al aire todos los días de 23.00 a 2.00 de la madrugada por radio Continental, programa que pertenecía a la agencia de Julio Moyano Producciones.
El ciclo tuvo la particularidad y el buen gusto de contar en distintas etapas con las mejores locutoras de esos años, con voces que te rompían el marote.
En sus inicios fue conducido  por Nucha Amengual, luego por   Betty Elizalde y en su última etapa fue conducido por Nora Perlé, que mantuvo el programa en el aire durante 16 años,  ganando cuatro estatuillas del Martín Fierro.
Fantásticas y seductoras voces de sus locutoras, aunque cada una le impuso al programa su impronta personal, que te obligaba a escuchar el programa hasta el final aunque el sueño te venciera.

TITANES EN EL RING,

Fuente TELESHOW - 10.10.2018
"Titanes en el Ring" vuelve después de 17 años.
AnteriorSiguiente Paulina, hija del legendario Martín Karadagian, confirmó que una nueva camada de luchadores se encargará de revivir la magia del Inolvidable show.
 Después de ausentarse durante 17 años, llegó el momento en que una nueva generación disfrute de “Titanes en el Ring”.
“Hacía rato que teníamos ganas de volver. Hay distintos proyectos, tanto en televisión como en la parte digital", contó Paulina Karadagian, heredera de la marca.
Muchos chicos podrán tener su primera experiencia con los luchadores el 17 de noviembre, a las 18, en el marco de Buenos Aires Celebra Armenia en la Plaza Seeber.
“Los personajes serán con nombre y apellido y algunos quizás remitan a algún personaje antiguo, como guiño al público adulto”, confirmó Paulina, quien también adelanto la inclusión de mujeres luchadoras.
Lo interesante de esta revival es que no solo apelará a la nostalgia de los adultos que crecieron con íconos como la Momia Blanca o el Caballero Rojo, la idea es modernizar el show para que sea acorde a los tiempos que corren.
Una excelente noticia para quienes deseen revivir la emoción de ver a sus ídolos sobre el cuadrilátero junto a sus hijos o nietos
Sergio Ventrone, el ex luchador Billy Jim – Socio de PAULINA en este emprendimiento
VOLVIENDO A RECORDAR


En el año 1962 comenzó por Canal 9 "Titanes en el Ring" con Martín Karadagian y su enorme galería de personajes donde se destacaban, La Momia, El Caballero Rojo, Mercenario Joe, Doctor karate, El Indio Comanche, entre otros.
El éxito fue tan rotundo que en 1972 pasaron a Canal 13 donde cada semana cerca de 2000 personas intentaban acceder al estudio mayor de la emisora.
"Titanes en el Ring" requería un nivel de producción importante para ese momento.
Los lunes se realizaba una reunión constructiva de la cual ningún integrante podía estar ausente.
Esta tarea era más importante que la lucha, decía Karadagian, ya que quien faltara a la reunión no podría ingresar al gimnasio y por lo tanto no lucharía en el fin de semana.
Se trabajaba mucho buscando la veracidad de cada personaje, donde Martín Karadagian cuidaba que cada luchador desempeñara un rol previamente otorgado.
Un personaje de aquellos era el árbitro William Boo, el peor de todos, quien al principio fue luchador y lo unía una gran amistad con Martín Karadagian, razón por la cual se encargaba del gimnasio, donde cada noche practicaban los luchadores.
Otro personaje recordado era "El hombre de la Barra de Hielo" quien tenía una historia increíble, que comienza cuando en una pelea los luchadores rompieron la tercer cuerda y  y el Ancho Peuchelle, que se golpeó la cabeza contra el piso del ring, quedó tendido por un tiempo.
En ese momento Karadagian que estaba siempre en el control junto al director, mandó a uno de sus auxiliares a buscar una barra de hielo en medio de la lucha.
En la clásica reunión de los lunes, un arquitecto amigo de Martín le preguntó por ese episodio y el Campeón Armenio le respondió que era para enfriar a La Momia, comenzando a partir de ese momento la historia de "El hombre de la Barra de Hielo"
Pero sin lugar a dudas la figura era y será por siempre el gran Martín Karadagian, quien en sus inicios como luchador era rechazado por su corta estatura.
Cualquier luchador de la época poseía una complexión física más importante que la de Karadagian, quien tuvo una infancia muy humilde, trabajando de lustrabotas.
Ya más grande colaboró con su padre en una carnicería y finalmente a los 16 años, cuentan que se consagró Campeón Mundial Juvenil de lucha Grecorromana.
En una primera etapa en TITANES EN EL RING, los relatos estaban a cargo de Robolfo Di Sarli con la presentación de Carlos del Valle.
Con el correr de los años estos roles estuvieron a cargo de Pepe Gagliano y Jorge Bocacci.
Si bien el gran Martín falleció en el año 1991, "Titanes" volvió en varias oportunidades pero nunca repitió el suceso de aquel entonces.
Recuerdo siempre cuando nos sentábamos en la mesa con mi familia a cenar y  ver esas luchas que también forman parte de la historia de la televisión Argentina.
El Armenio y gran campeón estará siempre en mis recuerdos y de todos aquellos fanáticos de Titanes en el Ring.

EL LLANERO SOLITARIO

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Para todos aquellos nostálgicos, como olvidar al Llanero Solitario, uno de los personajes televisivos más populares, creado en 1933 por George Trendle.
Clayton Moore protagonizó la mayoría de los 221 episodios de 23 minutos presentados a lo largo de varias temporadas entre 1949 y 1957.
John Hart también interpretó el papel entre 1951 y 1953 a lo largo de 26 episodios, ambos junto a Jay Silverheels quien fue su fiel compañero Toro.
El Llanero Solitario era realmente un Texas Ranger llamado John Reid, que fue el único superviviente del ataque de Butch Cavendish y su pandilla a su patrulla.
Curado por Toro, amigos en la infancia, Reid juró ayudar a cumplir la justicia en el oeste portando una máscara, inicialmente para infiltrarse en el grupo salvaje de Cavendish.
Armado con revólveres que disparaban balas de plata que podían herir pero nunca matar, cabalgaba sobre Silver su fiel caballo, mientras que Toro lo hacía sobre Scout. 
Usualmente el dúo acampaba lejos de la ciudad, pues eran confundidos por bandidos a causa de la máscara del Llanero.
Era común que Toro marchase a la ciudad haciéndose pasar por un piel roja común y corriente para oír por casualidad los planes de los villanos de turno.

COMO AGUA CALIENTE.


Recuerdo este tema musical sonando en la disquerías de Lomas de Zamora de la calle Laprida y Boedo en la década del 70.
Esta canción tiene infinidad de versiones, hasta en ritmo de cumbia y salsa y también, una que cantaba SANDRO, pero seguramente la más difundida es la que interpretaban LOS PASTELES VERDES.
El tema comenzó a escucharse en 1977 y pertenece a Martinha (Marta Vieira Figueiredo Cunha), nacida en Belo Horizonte, el 30 de Julio de 1949.

AGENTE SECRETO 007.

Uno de los grandes personajes del cine de todos los tiempos, es el agente secreto James Bond.
Para mí y para los de mi época, seguramente el papel protagónico de Sean Connery es él más recordado.
Fue durante la década del cincuenta que el escritor Británico IAN FLEMING dio vida al personaje, producto de su inspiración por haber prestado servicios, en La Armada Británica en el servicio de inteligencia.
De esta manera, surge ese personaje ficticio que dejaría una marca inolvidable en el mundo de las novelas de espionaje.
El comandante James Bond, Agente 007 del Servicio Secreto de Inteligencia Británico,  comienza a ser desarrollado desde la primera novela Casino Royal, que daría comienzo a una saga con una continuidad que trasciende al autor y que revoluciono el género.
En los años cincuenta, EON Producciones obtuvo los derechos legales sobre las novelas de Fleming para la posterior adaptación fílmica de cada una de ellas, con excepción de Casino Royal, cuyos derechos fueron obtenidos en su totalidad en 1999.
Aunque en un principio, el papel era para Patrick McGoohan, la primera adaptación del personaje, fue protagonizada por Sean Connery,  quien aparecería en seis películas más del agente secreto Janes Bond.
Con el correr de los años otros actores desempeñaron el  rol protagónico de Janes Bond, entre ellos otro grande de los sesenta y setenta como Roger Moore, pero para mí Sean Connery es único en ese papel.

Aunque te parezca mentira hace unas cuantas semanas estoy volviendo a ver por NETFLIX la serie original de VIAJE A LAS ESTRELLAS.

 Netflix
Como ya lo escribí en otro momento, esta serie de televisión, ha trascendiendo en el tiempo con las nuevas generaciones y las películas, en las cuales han trabajado en muchas de ellas los actores de la serie inicial.
La serie que cuenta las aventuras de la nave estelar Enterprise y su tripulación, con el Capitán Kirk, su Primer Oficial el Sr. Spock y el Dr. McCoy, vulven a tenerme frente al televisor, viendo cada uno de los 80 capítulos que tuvo la serie a lo largo de las tres temporadas que  permaneció en el aire.
 
 VER VIAJE A LAS ESTRELLAS.

BUENISIMO,

Fuente: INFOBAE.
Tom Hanks y el inesperado éxito de ventas de las antiguas máquinas de escribir.
Por Cathy Free.
25 de septiembre de 2018.  

Paul Schweitzer, de 79 años y propietario de Gramercy Typewriter Co, aún sigue arreglando máquinas de escribir en Manhatta (Cortesía de Jin Schweitzer).
En una era donde glorificamos la velocidad y donde casi todos llevan una computadora en el bolsillo, sorprende encontrar en Nueva York a Paul Schweitzer llenando una bolsa con herramientas de su oficio -cintas de máquina de escribir, alicantes de punta fina- para atender llamadas de emergencia para arreglar máquinas de escribir.
Estos aparatos vintage están volviendo gracias a los jóvenes que aprecian las máquinas, de la misma manera que lo han hecho con los vinilos o los tocadiscos. Celebridades, incluyendo el actor y apasionado de la máquina de escribir Tom Hanks, escritores, coleccionistas y cualquier persona que quiera tener un recordatorio de tiempos más simples han sido la clave del éxito de Schweitzer en Gramercy Typewriter Co, una tienda iniciada por su padre, Abraham Schweitzer, en 1932.
A principios del 2000, Schweitzer vendía 10 máquinas de escribir al mes. En los últimos años, ese número se ha disparado a alrededor 60 al mes, gracias a los millennials que han estado adquiriendo estos aparatos y que han hecho uso del servicio técnico.
"En los últimos cinco o seis años, he visto un gran interés en las máquinas portátiles", comentaba Schweitzer, de 79 años, acerca de su negocio, ubicado en la Quinta Avenida, donde se encuentra el icónico edificio Flatiron.
Paul Schweitzer ha visto un aumento en las ventas de las máquinas de escribir en los últimos años (Jin Schweitzer)
Durante la época navideña del año pasado se vendieron 110 máquinas de escribir, a un costo de entre USD 195 y USD 595 cada una, como regalos para niños y adultos. Esperan ver ventas similares para este año.
"¡La gente los ama!", exclama. "Nos llevan de vuelta al pasado a un ritmo más lento y más tranquilo", agrega.
Hubo un tiempo en que Manhattan se convirtió en el hogar de cientos de tiendas de máquinas de escribir, aunque ahora solo hay puñado. Solo hay unos 250 talleres de reparación de costa a costa. Ahora que se acerca a los ochenta años, admite que siente la obligación de estar al frente de este oficio el mayor tiempo posible, tal y como lo hizo su padre después de iniciar el negocio familiar durante la Gran Depresión.
"En estos momentos, hay una gran demanda por lo que hacemos", indicó Schweitzer, que usa un delantal negro con camisa y corbata para siempre estar listo para atener las llamadas de emergencia en su oficina.
"Justo el otro día, un hombre entró con su hijo de 12 años. El niño quería una máquina de escribir. No una computadora. Una máquina de escribir. Quería escribir notas a sus amigos", relataba.
Él cuenta que la gente se sorprende cuando sabe que aún agarra el maletín para atender las llamadas de las oficinas de Manhattan que aún conservan máquinas de escribir.
"Se acabaron los días en que una compañía de seguros tenía que limpiar 200 máquinas a la vez, pero todavía podrían quedar unas 15 o 20. Me es gratificante ayudar a mantener estas máquinas en funcionamiento".
Su negocio es uno de los 250 que aún quedan en todo Estados Unidos (Jin Schweitzer)
Schweitzer destaca los modelos de Smith-Corona o IBM Selectric que aún funcionan muy bien. Uno de sus clientes más leales es el actor Tom Hanks, que tiene una gran colección de máquinas de escribir, no solo para decorar una oficina, sino también para escribir cartas, memorandos de películas, recordatorios y otras cosas.
"Paul vende herramientas, no juguetes. Sus máquinas de escribir funcionan y están destinadas a ser usadas", escribió la estrella de Hollywood en un correo electrónico enviado a The Washington Post.
Hanks dijo que le gusta la permanencia y la naturaleza táctil de la máquina de escribir.
"Las máquinas de escribir son como pianos: objetos de traducción que los artistas usan para crear paisajes de ensueño y los compradores lo usan para hacer listas de la compra", agregó Hanks. "La diferencia es que todo lo que escriba existirá físicamente durante siglos".
Cuando Hanks está en Nueva York, agregó Schweitzer, "va a la tienda y se relaja durante un rato probando algunas de las máquinas".
El actor, que recientemente interpretó al editor de The Washington Post Ben Bradlee en The Post, se llevó a casa una Royal con una gran tecla que decía "The Post".
Schweitzer vendió unas 25 máquinas de escribir antiguas, manuales y eléctricas, al director de cine Steven Spielberg, quién más tarde entregó a parte del elenco y del equipo como regalos de "agradecimiento".
"Emparejó las máquinas de escribir con las personas del set y envió una nota personal de 'agradecimiento' a cada uno como un regalo único", dijo Jay Schweitzer, hijo y socio comercial de Paul Schweitzer. "Lo ayudamos a hacer la mejor combinación".
Hacer coincidir una máquina de escribir con una persona es una de las habilidades más perfeccionadas de Paul Schweitzer.
Solo hace falta preguntar a Michael Leslie, uno de sus clientes. Hace dos meses, durante una visita a la tienda de Schweitzer, Leslie vio un elegante modelo con un acabado de color arena.
"Guau, ¿Qué es esto?", le preguntó el diseñador de apartamentos de Nueva York a Schweitzer. "Nunca he visto algo así".
La máquina de escribir era un extraño modelo Facit de principios de la década de los sesenta. No fue hasta un tiempo más tarde que Schweitzer le confesó a Leslie que había estado guardando esta máquina para él, ya que sabía que emparejaría perfectamente con él.
"Quería que lo encontrara por mí mismo. Fue un golpe de gracia: amor a primera vista. Paul sabía exactamente lo que necesitaba", relataba Leslie, de 62 años.
Paul Schweitzer llevó por primera vez a su hijo Jay a la tienda cuando tenía 7 años, y pasaron varios veranos juntos en el negocio.
"Mi padre me dijo: 'No te sentarás a mirar la televisión todo el día, vas a venir conmigo", recordaba Jay, de 50 años, que ahora va a trabajar con traje y corbata como su padre.
Actualmente, todos los días, padre e hijo miran pacientemente bajo las teclas y la maquinaria de las antiguas Underwoods, Royals, Olivettis y Smith-Coronas, traídas por clientes porque una tecla se ha quedado trabada o porque una cinta no funciona bien.
Los Schweitzer tienen muchas piezas para reparaciones ya que según explica Paul, él compró los inventarios de casi todas las tiendas de máquinas de escribir de Manhattan, cuando se cansaron de competir en un mundo de alta tecnología y cerraron sus negocios.
Pero Schweitzer no lo hizo. Él apostó al encanto duradero de la máquina de escribir. "Tenía una corazonada", subraya. 
Me hace recordar las clases de mecanografía cuando estudiaba en la secundaria, tratando de escribir al tacto en las maquinas OLIVETTI.

LA ESCUELA INTEGRAL GABRIELA MISTRAL – “La Aida” – Un recuerdo permanente

En Lomas de Zamora y Banfield con la puesta en marcha del Ferrocarril del Sud, se comenzaron a construir muchas casonas en grandes predios que se fueron coonvirtiendo en casasquintas.
La gran mayoría de ellas pertenecían a personas que Vivian en lo que en ese entonces era la capital federal, que tomaban estos lugares como casas de fin de semana para la recreación y veraneo.
Lo que a continuación te relato, en un punto tiene que ver con esa historia.
Nací en Lomas de Zamora como ya conté hace 60 años, cerca del Club Atlético Lomas.
Desde siempre me llamó la atención un lugar que denominaban la casa-quinta LA AIDA.
En 1964 comencé la primaria en la escuela Nro. 20 Domingo Faustino Sarmiento de la calle Viamonte entre Ms.Shell y Matheu.
Allí cursé primero, segundo y tercer grado hasta que abrió la Escuela Integral Gabriela Mistral en lo que había sido la casa-quinta LA AIDA,
A este colegio concurrí y terminé  la escuela primaria egresando en el año 1970.
Cuando empece a ir a esa escuela y siendo chico entendí la verdadera dimensión de lo que había sido esa casona que hasta ese entonces había visto desde  afuera.
Estos días tratando de hacer memoria, intentaba recordar la cantidad de casas aledañas que había en la cuadra.
Tomando en cuenta ello,  pienso que la casona en ese momento se situaba en un terreno de aproximadamente de unos 3500 a 4000 m2. 
Seguí haciendo memoria y pese al tiempo transcurrido, recuerdo claramente como era su edificación.
Su entrada principal estaba en la calle Viamonte y la parte de atrás de la edificación daba al Pasaje la Paz.
Tenía un frente de rejas con un enorme portón de dos hojas y un más chico de una hoja.
El frente, los portones y puerta tenían unas puntas muy grandes, tipo punta de flechas.
Al entrar, accedías al enorme parque, con dos enormes pinos, uno a cada lado del terreno.
Uno de ellos con la punta rota seguramente a causa de alguna tormenta lo que impidió que el mismo siguiera creciendo hacia lo alto.
También una magnolia y otros árboles menores completaban la arboleda, que además tenía  distintos tipos de plantas hacia un lado y otro del terreno.
La casona estaba edificada unos tres metros sobre el nivel del suelo y accedías al patio principal por una escalera que se iba angostando hasta llegar arriba.
Si no mal recuerdo la escalera tenia hacia cada uno de los lados, un macetero enorme en la parte superior. 
Cuando uno llegaba arriba, encontraba un gran patio abierto, luego una galería y el acceso a la parte central de la casona, seguramente lo que había sido el comedor o la sala principal.
Antes de entrar y con salida a la galería había una habitación de cada lado de aproximadamente unos 30 m2 cada una.
En estas que podríamos decir que probablemente hayan sido habitaciones, funcionaba la dirección del colegio y el 7mo. Grado.
Cuando accedías a lo que te conté, que era ese enorme espacio que podemos llamar sala principal, había en una esquina el infaltable hogar a leños y diversas puertas, dos por cada lado y dos hacia el fondo, que seguramente eran dormitorios, escritorio, biblioteca, etc.
Cuando la conocí por cada una de esas puertas, accedías a algún aula.
Todas estas habitaciones, tenían enormes ventanas hacia los laterales de la casona.
Las dimensiones de estos ambientes, el tiempo hace que no los pueda determinar pero diría que nos mas de 30 m2.
Me parece que esa era la medida porque cada grado no tenía más de 20 o 25 chicos y sus pupitres en triple fila cómodamente los albergaba.
Si mirabas la casona por la parte de atrás desde la entrada del Pasaje La Paz, encontrabas una escalera de idéntica característica a la de la entrada principal, pero creo que era un poco más angosta.
Cuando llegabas arriba otro patio más pequeño y luego otra galería donde también había dos puertas de entrada.
Hacia cada lado también dos ambientes que funcionaban como aulas.
A cada lado dos pasillos, sobre la derecha estaban los baños del colegio que seguramente cuando la casona se habitaba eran también lo eran.
Sobre el lado izquierdo a continuación del habiente estaba la cocina enorme que también sin duda alguna, había sido cocina en la casona.
Lástima no tener algunas fotos!!!!!!
La entrada sobre el Pasaje La Paz también era un frente de rejas grande donde había una puerta de dos hojas chicas.
Completando la edificación sobre el lado izquierdo y sobre el nivel del suelo, había una casa con techo a dos aguas de unos 40 m2 donde vivían los caseros o el servicio doméstico cuando la casona se habitaba.
Siempre tengo el recuerdo antes que funcionara el colegio que las personas que habitaban la casita de abajo, eran dos señoras muy mayores que vestían de negro y estuvieron allí desde siempre.
Que papel jugaban la verdad no sé.
Si, me acuerdo que cuando era chico, iba con mi abuela a verlas, porque creo que ellas vendían huevos y miel.
Completando la descripción de la casona, te cuento que debajo de la misma estaban los enormes sótanos, diría que unos cuatro metros de profundidad y con pisos de tierra, donde bajabas por una escalera de madera bastante precaria.
Se dividían por sectores que tenían enormes arcadas.
Las columnas de esas arcadas eran lo que sostenía la casona.
De cualquiera de los lados que uno mirada la casa, advertía a nivel del piso arcadas con rejas, que si uno se acercaba y miraba a través de los vidrios veía los sótanos.
En este amplio lugar se realizaban las fiestas del colegio.
Hasta aquí una parte de la historia.
Con el correr de los años y ya en la escuela secundaria, un vecino de unos setenta años me cuenta una historia, que la verdad no conocía hasta ese momento.
Por aquel entonces yo tenía más o menos unos 15 años.
Este me contó que La Aída hasta donde recordaba, ocupaba un predio que era dos o más manzanas y que sus fondos lindaban sobre la calle Arenales donde ya estaba el Club Atlético Lomas.
Esto me lo contaba todo con absoluta convicción como lo que sigue.
En estos fondos y a lo ancho del terreno, unos cien metros como mínimo, había un lago artificial donde los que habitaban la casona o sus visitantes, se paseaban en bote.
En el final de este lago, había árboles en dos hileras y luego el club.
Curioso e inimaginable, SI !!!!!
Sería más curioso e inimaginable si te dijera que, una chica que vivía en la casona o estaba de allí de paso, se ahogo en ese lago.
Nunca me pudo dar mayor precisión de este hecho porque no recordaba nada más.
Este suceso existió, porque otra gente grande como Don Antonio, así se llamaba  el hombre que desde chico vivía en el barrio.
Otros como este vecino también contaban  esa historia con muy pocas diferencias.
Además convalida la existencia del lago que, mi papá me contaba que todos esos terrenos en esas manzanas habían sido rellenados y mucha gente coincidía en eso. 
Pero parte de la historia que tiene que ver conmigo, no termina allí y es por eso que intento después de tantos años averiguar algo más.
En 1985 una persona muy cercana a mí se viene a vivir al barrio.
Esta chica de mi edad había vivido durante toda su niñez en Remedios de Escalada y su adolescencia la paso en Llavallol.
Cuando vino al barrio desconocía totalmente la existencia de la casona y su historia.
Durante mucho tiempo vió en sueños una casona con un lago y una chica vestida de blanco que paseaba por lo que sería el parque y la zona del lago. 
Ese sueño lo tuvo en repetidas ocasiones hasta que en una oportunidad me lo cuenta y a partir de ese momento no lo volvió a tener nunca más.
Creer o no creer, pero ella me realizó una descripción casi perfecta de la casa y todo lo que había en esos años en el predio, coincidiendo plenamente con lo que me había contado mi vecino.
Sinceramente, mis recuerdos y conocimientos hasta aquí llegan, pero creo que LA AIDA fue una edificación de principio del siglo XX, posterior a la radicación del Club Lomas en el barrio.