Mis post preferidos.

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Mis entradas preferidas - INGRESAR.

Todas y cada una de las entradas forman parte de mis recuerdos, pero hay algunas que son mis preferidas. Por eso quería agruparlas en este lugar.

INOLVIDABLE, SIN DUDA ALGUNA, EL MEJOR DE TODOS LOS TIEMPOS QUE INTERPRETO, AL CHANTA Y SANATERO ARGENTINO.


Fidel Pintos desaparecido hace más de cuarenta años,supo interpretar a este personaje tanto en la radio como en la televisión, donde intervino en el programa OPERACIOM JA JA, en sus dos sketches principales, LA PELUQUERIA DE DON MATEO y POLEMICA EN EL BAR junto a Javier Portales, Vicente La Russa, Mario Sánchez, Adolfo García Grau y Juan Carlos Altavista.
La sanata de Pintos, según los diccionarios de lunfardo, es una MANERA DE HABLAR CONFUSA, INCOMPRENSIBLE, EN LA QUE SE EXPONE UN ARGUMENTO SIN SENTIDO NI IDEAS CLARAS.
A través de la comedia picaresca, fue uno de los pioneros que supo demostrar su gran talento humorístico tanto en el cine como en el teatro de revistas.
Compartió cartel con las grandes vedettes del momento, como Susana Giménez, Moria Casán, Ethel Rojo, Nelida Lobato y Nelida Roca entre otras y con grandes de la revista como Alberto Olmedo y Jorge Porcel.

LIBRO DE VISITAS.

BELLEZA CIENTO POR CIENTO ARGENTINA.


La empresa Fiat Cóncord produjo un vehículo utilitario sin paralelo en Italia, país de origen del automóvil en que se basó.
El auto fue el Fiat 1500 y el producto final la Fiat Multicarga, una camioneta basada en la plataforma del auto italiano.
La Multicarga se comenzó a comercializar en Argentina hacia el segundo semestre del año 1965.

LIBRO DE VISITAS.

PIZZERIA JUANCITO.


Que lugar emblemático en la calle Maipú de mi querida Banfield.
No recuerdo bien desde cuando esta en ese lugar, me atrevo a decir que desde siempre, aunque desde hace muchos años con un local más chico que cuando abrió sus puertas.
No importa, lo importante que sigue estando como cuando era adolescente y hacíamos una pasadita con mis amigos antes de ir a bailar, o cuando salíamos del cine los Sábados o Domingos.
Banfield es un poco de albergar comercios de toda la vida, lo que contribuye a que siga teniendo ese aspecto medio pueblerino.
Cierro los ojos y me veo siendo un pibe caminado por la calle Maipú y ver la PERFUMERIA ANAHI, LA MASCOTA, CASA ROLDAN la fábrica de pastas, CASA ANTONIO, la LIBRERÍA SANCHO pegadita siempre al CINE TEATRO MAIPU, la FARMACIA GISPERT, entre los que recuerdo en este momento.
En fin, recuerdos, que lindo seria seguir viéndolos por muchísimos años más.

SERGIO DENIS.


En uno de los comentarios recibidos en el Blog, me recordaban que nunca había posteado nada sobre este excepcional cantante, razón por la cual cumplo con quien me lo hizo notar.
Sergio Denis nació en Coronel Suárez, Provincia de Buenos Aires, el 16 de Marzo de 1949. Descendiente de Alemanes comenzó a cantar de muy pequeño en fiestas de la escuela y reuniones familiares.
A los 16 años integró el grupo musical "Los Jokers" con el cual recorrió, durante 4 años, las localidades vecinas a su ciudad.
En el mes de Marzo de 1969 se radicó en Buenos Aires e ingresó al conjunto "Los Bambis" con el que grabó por primera vez para el  sello discográfico CBS.
El disco se llamó "Los Bambis también cantan"
CBS le dio la oportunidad de comenzar su carrera como solista y en Noviembre de 1969 grabó los temas "Fui un soñador" y "Te llamo para despedirme", con la producción de Francis Smith.
Este disco comenzó a difundirse en el mes de Diciembre y el 1º de Enero de 1970 hizo su primera actuación en televisión, en el programa "Casino Philips", conducido por Andrés Percivale, emitido por Canal 13.
Durante ese mes fue contratado por el mismo canal para el ciclo "Sábados Circulares" de Pipo Mancera.
En Marzo de aquél año viajó a México para participar en el "Primer Festival de la Canción Latina", donde ocupo el 5º lugar con el tema "Yo te amo como entonces"
En el año 1972 y merced al éxito obtenido por un tema de su autoría, protagonizó la única película de su carrera, junto a Alicia Bruzzo, Luis Brandoni y la dirección de Fernando Siro "Me enamoré sin darme cuenta"
El 31 de Julio de 1974 actuó en el Teatro Opera, siendo el primer Argentino en realizar su espectáculo en esta prestigiosa sala porteña.
Cantó acompañado por una orquesta de 36 músicos dirigida por Jorge Calandrell.
En 1975 se desvincula del sello CBS y graba a mediados de 19‘76, para una compañía nueva denominada TK.
En esta firma solo editó un álbum, ya que al año siguiente firmó un contrato con la discográfica PolyGram, con la que estuvo ligado hasta Julio de 1990 y donde grabó la mayoría de sus grandes éxitos.
En 1991 pasó a integrar el plantel artístico de EMI Odeón realizando, hasta 1995 4 discos.
A lo largo de su carrera grabó temas en compañía de otros artistas como Julia Zenko y Cuarteto Zupay, entre otros, siendo invitado a participar de un disco con el conjunto folklórico "Los Cantores de Quilla-Huasi", con los que junto a Eduardo Falú, grabó "Río de Tigre" También realizó para un disco navideño, una versión propia de dos temas de la misa criolla de Ariel Ramirez.

Una extensa carrera artística llena de éxitos.

LLIBRO DE VISITAS.

LOS TAXIS DE LOMAS DE ZAMORA Y BANFIELD.


Son tiempos de Uber, Cabify y Agencias de Remises de todo tipo.
Que lejos quedaron los Taxis que tomabas en sus paradas o los llamabas al teléfono que  se encontraba a resguardo en ese lugar.
En Lomas del lado de Alsina la parada se encontraba en Balcarce y la estación, a metros justamente del copetín al paso que te contaba.
En Lomas Oeste, la parada más importante del Municipio, estaba en Laprida y Carlos Pellegrini, en diagonal  a la Farmacia Americana.
En Banfield Este se ubicaban en Maipú y Vergara y del otro lado de la estación hacían fila en Alem y French.
Antes que tuvieran que competir con los Remises, la tarifa era muy alta, aunque con el tiempo se fue equiparando con estos.
Pintados todos de negro en un principio y más tarde con el techo blanco, los Falcón, los Chevrolet 400 y los Peugeot 400 entre otros, fueron desapareciendo de a poco.
Alguien me dijo que quedan unos pocos autos ahora de color blanco en la parada de Lomas Oeste.


Los copetines al paso.


Escribiendo sobre viejos bares, fondas y bodegones que ya no están, me di cuenta que faltaban algunas líneas sobre estos lugares.
Los que conoci en los años 60 y 70 eran sitios poco vistosos con escaso  espacio, donde entraban un par de mesas o simplemente un mostrador y algunas banquetas.
Siempre se situaban en lugares donde la gente transitaba durante gran parte del día.
En el cartel del lugar, primero estaba el nombre del comercio y luego mencionaba en letras muy grandes que era un copetín al paso.
Recuerdo e que estaba frente a la escalera del puente de la estación de trenes de Lomas, que cruza desde Balcarce hacia Laprida.
Se ubicaba al costado de la salida de la terminal de la línea de colectivos 266.
Estuvo en ese lugar durante años y años, era un sitio poco aseado y armado con casi nada.
Una vieja heladera mostrador de madera con vidrio en el frente, mostraba los tres fiambres que te ponían en un platito, sumándole unas papas fritas y unos palitos que venían en grandes bolsas.
También podías observar los sifones de litro para cortar las bebidas alcohólicas que eran las diosas de este bolichito.
Dos o tres veces por semana hacían algunas empanadas fritas que con su olor, espantaban a toda  persona bien nacida que pasaba a unos pocos metros del lugar.
Ni mesas ni banquetas, los clientes se ubicaban codo a codo y de parados, en verano o en invierno sufriendo el clima.
Si bien durante casi todo el día la gente paraba, el trabajo fuerte estaba en la media tarde.
En las estaciones de trenes, los andenes eran lugares estratégicos para estos comercios.
El copetín en si, cuando se lo consumía en lugares más o menos aptos para concurrir,  tenía cierta  similitud con la picada, aunque a diferencia de ésta, contenía muy pocos ingredientes.
En estos lugares al paso, la cosa pasaba por consumir algunos traguitos importando muy poco el acompañamiento.
Los grandes protagonistas eran el vasito de vino y  el vermut cortado con bastante soda.
Muy pocos en esos años, inclinaban su preferencia a la  cerveza o al fernet.
Aunque en los últimos 35 años el copetín al paso fue quedando de a poco bastante olvidado por distintas circunstancias, en estos últimos tiempos han  vuelto a tener alguna vigencia, con otro público y en ambientes más modernos y confortables.

¿TE ACORDAS DE LA PARRILLA EL CABEZON?


Termino siendo un lugar descuidado donde la gente compraba solamente carne para comer en su casa.
Sus años de Gloria hay que buscarlos en la década del 70 y 80 donde había que hacer cola para cenar.
Recuerdo siempre cuando íbamos a comer con mi familia.
Los años fueron pasando y el público es otro, con otras exigencias, publico que no tenía a El Cabezón como opción para comer un buen asado.
No puedo precisar cuantos años pasaron, más de cinco seguro, que cerró definitivamente en Av. Hipólito Irigoyen al 2800,  esta Parrilla.

Ataque.

Hace unos días me hicieron recordar esta  serie de la TV Norteamericana que era bastante parecida a Combate, la recordada serie protagonizada por  Vic Morrow y Rick Jason.
No se porque tuvo tan poco exito si uno la compara con Combate que permaneció en el aire durante cinco temporadas.
 
Título original: The Gallant Men.
Categoría: Belica.
País: Estados Unidos.
Año: 1962
Temporadas: 1
Episodios: 26
Duración: 60 Minutos.
PERSONAJES:
Robert McQueeney - Conley Wright
William Reynolds - Capt. Jim Benedict
Robert Ridgely - Lt. Frank Kimbro
Richard X. Slattery - 1st Sgt. John McKenna
Eddie Fontaine - Peter D'Angelo
Roland La Starza - Pvt. Ernie Lucavich
Robert Gothie - Sam Hanson
Roger Davis - Roger Gibson
SINOPSIS:

La serie estaba situada durante la segunda guerra mundial en Europa donde un escuadrón americano lucha contra el enemigo.

¿Te acordas de Vivencia?


El Rock Nacional no se encuentra entre la música que escucho.
En los años sesenta cuando me puse de novio con mi esposa, a ella que gustaba mucho Vivencia y empecé a escuchar muchas de sus canciones.
El dúo estaba compuesto por Eduardo Fazio y Héctor Ayala (h), ambos en guitarra y voz.
Debutaron en 1972 con la obra conceptual titulada Vida y vida de Sebastián, que estaba escrita en formato operístico y narraba la vida de este personaje desde su nacimiento.
Su segundo álbum fue Mi Cuarto de 1973, el cual fue el más exitoso del dúo y se ha convertido en un clásico de los años sesenta.
Entre sus temas más conocidos figuran,  «Los juguetes y los niños» y «Mi cuarto» convertidos en  clásicos del Rock Argentino.
A partir de ese inesperado suceso, el dúo cobró notoriedad a nivel nacional y dio paso a otros discos, como Vivencia de 1975, que contenía la famosa canción «Pupitre marrón», una canción cantada incansablemente por los grupos de egresados de la escuela secundaria.
Ese LP también tenía «Mamá probeta», tema que criticaba los por entonces incipientes ensayos de la fecundación in vitro.
En 1978 Vivencia dio a luz, siempre para el sello CBS el larga duración Azules de otoño, donde se destacaban canciones como «Con un niño en nuestros cuerpos» y «Gira la vida»
En el año 1980 editaron una nueva obra conceptual de la que participaron músicos como Oscar Cardozo Ocampo y  Machi Rufino entre otros.
En dicho disco Ayala y Fazio incluyeron «Curiosa Noche», canción que fue la cortina musical del legendario programa de radio de Juan Alberto Badia, Flecha Juventud.
Más tarde en 1981 sacaron una obra de fuerte contenido espiritual, que les valió una mención especial del Episcopado Argentino ―durante la Dictadura Cívico Militar de 1976-1983,
Los siete pecados capitales, donde tocaron numerosos músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional.
Tras ello con el retorno de la democracia entraron a los estudios nuevamente para hacer su décimo álbum Pare y escuche (1983).
En 1984 se separaron y en el 2003 hubo una oferta para volver a juntar al dúo Vivencia.
Los encuentros quedaron registrados en un disco en vivo ―su undécimo álbum― de 2005 y ese mismo año, Ayala grabó un disco de tangos, en homenaje a la música de su padre.
El disco Vivencia en vivo, contiene trece de los más grandes éxitos de su carrera como «Soltería de Julieta», «La opción», «Con un brazo en el hombro», «Pequeño pasajero», «Pupitre marrón», «Chico se fue tu vida» y «Natalia y Juan Simón», incluyendo además un popurrí de la Opera Rock Vida y vida de Sebastián, su primer disco.
Realizaron una serie de presentaciones en vivo en escenarios de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
Lamentablemente Héctor Ayala falleció a los 72 años el 16 de Julio de 2016, luego de una larga enfermedad,

LIBRO DE VISITAS.

UNA VERDADERA LEYENDA DE LA DECADA DEL 60 - EL TRUENO NARANJA

Fue un prototipo diseñado para correr en la categoría Turismo Carretera, durante los años 60.
La carrocería estaba montada sobre  un chasis reticulado artesanal y motorizado con un motor Chevrolet de 250 pulgadas cúbicas y 7 bancadas.
El auto fue anotado en los registros automotrices con la marca Chevrolet, creado primitivamente por la carrocera Baufer como Prototipo preparado por Horacio Steven.
Carlos Pairetti quien rescato el proyecto de este vehículo, obtuvo el campeonato de 1968 de Turismo Carretera con esta máquina infernal. 

LIBRO DE VISITAS.

TE ACORDAS DE LA SERIE FAMA?

La Serie de TV  se emitio entre los años 1982-1987 saliendo al aire 136 episodios.
Tras el éxito del film de Alan Parker, la Metro Goldwyn Mayer produjo para la NBC una adaptación televisiva que obtuvo también gran éxito cosechando números premios.
La historia de un grupo de jóvenes aspirantes a bailarines en una estricta escuela de danza de Nueva York cautivó a millones de personas que seguían sus aventuras y desventuras profesionales y personales.
Los actores que interpretaron esta exitosa serie fueron, Debbie Allen (Lydia Grant), Albert Hague (Benjamin Shorofsky), Carlo Imperato (Danny Amatullo), Lee Curreri (Bruno Martelli), Erica Gimpel (Coco Hernández), Lori Singer (Julie Miller), Gene Anthony Ray (Leroy Johnson), Carol Mayo Jenkins (Elizabeth Sherwood) y Valerie Landsburg (Doris Rene Schwartz).

LIBRO DE VISITAS.

LAS DAMAS.

El sábado pasaba por una plaza y vi como dos abuelos estaban superconcentrados en jugar una partida a las damas.
Recuerdo siempre los partidos que jugábamos con mi abuelo José.
Lo hacinamos durante horas y  naturalmente como aprendiz no ganaba un partido ni de casualidad si no recibía ayuda.
Recuerdo también que en los bares del barrio, siempre en alguna mesa se disputaba una partida de damas.
Las cartas, los dados y las damas eran clásicos de los boliches,
Hay muchísimas personas que no tienen idea de que se trata, para ellos explico, la cosa es más o menos así.
Es un juego de mesa para dos contrincantes, el cual consiste en mover las piezas en diagonal a través de los cuadros negros o blancos de un tablero.
Existen varias modalidades, con distintos tableros y número de piezas.
La versión más conocida y la jugábamos, se hacía en un tablero de 10×10 cuadros con dos jugadores con 20 piezas cada uno.
Explicarte  las reglas es un poco largo y seguramente no sería lo mismo que leer el reglamento.
Si te decidís a jugar, elegí una versión del juego, busca el reglamento, estúdialo y empeza a jugar, vas a ver que es muy entretenido.

Libro de visitas.

Yo amo a Lucy.


Así su título original, fue una serie televisiva Estadounidense que se emitió durante la década de los 50, entre los años 1951 a 1957.
Se transmitió por la cadena CBS y fue la serie más vista en los Estados Unidos durante cuatro temporadas.
Fue también retransmitida en numerosos países entre ellos Argentina durante la década del 60 y 70, ganando  importantes premios y menciones, entre ellos cinco premios Emmy.
La comedia llevó la fama a su actriz principal Lucille Désirée Ball Morton, conocida como Lucille Ball, quien cautivó al público demostrando sus habilidades como actriz cómica.
El espectáculo fue el primer programa de televisión en haber sido grabado en un estudio en película de 35 mm frente a una audiencia.
La comedia trataba sobre la vida cotidiana de un matrimonio integrado por los personajes de Lucy Ricardo (Lucille Ball) y Ricky Ricardo interpretado por el actor Desi Arnaz.
Es importante destacar que ambos actores estaban casados en la vida real.
Dentro de la comedia, tanto Lucy como Ricky eran de diferentes orígenes, ya que Ricky era Cubano mientras que Lucy Estadounidense.
Lucy es inocente pero ambiciosa, en un principio se obsesiona con poner a su marido dentro del negocio del espectáculo.
Para ello está continuamente generando ingeniosas ideas pero también metiéndose en numerosos problemas.

Libro de visitas.

MAS BARES DE MI BARRIO.


Dos clásicos bares en la calle Arenales a la altura de la cancha de Banfield, eran El Taladro en la esquina de Arenales y Gallo que cerro allá por los 80.
El otro se llamaba La Cancha y se ubicaba en Arenales y Peña, dejando de abrir sus puertas hace unos quince años.
Café, tragos, alguna comida y el clásico billar era lo que ofrecían estos boliches de mi barrio.
Recuerdo siempre los día de partido, donde entraba y salía gente de manera permanente.
Década del 60 y 70 la jornada futbolera de los Domingos comenzaba cera de las doce del mediodía porque jugaba la tercera, la reserva y luego el esperado encuentro central de primera división.

Libro de visitas.

Verdad o fantasía - El Taxi - Breve relato.

La agitada noche del sábado se fue convirtiendo de a poco en la madrugada del domingo.
El taxista sabe que ya cerca de las cuatro, si bien aparecen viajes, el riesgo de estar en la calle por un montón de circunstancias es alto.
Automovilistas alcoholizados que emprenden alocadas carreras por las calles, pasajeros que suben a tu auto en mal estado y tantas otras hierbas, marcan mi límite.
Trabaje bastante bien si uno tiene en cuenta que es fin de mes, aunque en los últimos años todos los días parecen iguales.
Fue un mes duro para mí, el auto viene de problema en problema.
Primero fue el electro-ventilador que se quemó y hace unos días el aire acondicionado dijo basta y dejo de funcionar.
A esto también le sumo dos cubiertas nuevas que si o si le tuve que poner al auto.
El Fiat Siena 2011 hace un par de años que se tendría que haber jubilado,  pero una serie de problemas personales me impidió renovarlo.
Hoy para hacerlo, debería tener unos $350.000 en la mano o financiar parte de ese importe para acceder a un buen vehículo OKm.
Pero las cosas son como son y para mi es imposible pensar hoy en cambiar el auto.
Tratando de ir acercándome a mi casa y de esa forma cerrar mi jornada de trabajo, decidí tomar la Av. Independencia hacia Av. La Plata, estaba a unas seis cuadras.
A poco de hacerlo, un hombre alto, ligeramente encorvado y muy bien trajeado, me hace seña, naturalmente le paré.
Me llamo la atención que delante mío circulaban dos taxis también vacíos, pero el espigado pasajero que portaba un pequeño maletín no paró a ninguno de ellos.
Luego de saludarlo, le pregunte hacia donde viajaba, me dijo si podía llevarlo hasta la estación de trenes de Adrogue, obviamente mi respuesta fue sí.
Me preguntó cuándo saldría el viaje, le contesté rápidamente  que más o menos entre $600 y $650.
Para mí era un viaje bárbaro, el último de una larga noche de trabajo.
Casi de inmediato ni bien puse primera para salir, comenzamos a conversar, me pidió que lo llevara despacio porque estaba recién operado.
Me dijo que viajaba seguido al lugar de destino, que lo hacía siempre por la misma empresa de radiotaxis, pero esta noche no lo hizo porque había extraviado la tarjeta que le dieron.
Le ofrecí una de la radio que tiene mi auto,  le dije que tenía los teléfonos y también el número de mi celular.
Al hombre le pareció bien y me dijo que seguramente cuando tuviese algún viaje especial, me llamaría directamente a mí.
Mi interlocutor tenía una forma de expresarse patrimonio de un hombre culto, su charla era pausada y con palabras que expresaban sabiduría y a la vez tranquilidad.
Su cara era alargada, peinado hacia atrás, sus enormes ojos oscuros parecían querer atravesar sus pequeños anteojos redondos con marco metálico.
Hablamos de futbol y del país entre otras cosas.
Le conté sobre mi trabajo y mis desventuras con el auto.
Sobre esto último, no recuerdo bien  sus palabras, pero como que me dio a entender que seguramente lo resolvería a la brevedad.
Estábamos a escasas diez cuadras de nuestro destino,
cuando el dialogo que mantenía con el pasajero se cortó abruptamente.
Al mirar por el espejo retrovisor cono lo hice decenas de veces en el viaje, veo que la imagen de ese hombre se desvanecía lentamente hasta que deje de verla porque desapareció.
En ese instante mi cuerpo se paralizo, por momentos tuve la sensación que no coordinaba, decidí rápidamente estacionar para tranquilizarme.
Mire hacia atrás como buscando una explicación sobre lo que había pasado, explicación que no encontré.
Fume un par de cigarrillos mientras seguía estacionado en el lugar que frene, a unas cuadras de la estación.
Trate de recordar cada instante del viaje y cada palabra de aquel extraño pasajero, no halle nada que me llamara la atención.
Ya había amanecido completamente cuando decidí ir a mi casa a dormir.
Todo el camino de regreso miraba atrás como esperando no sé qué cosa, tal vez que mi pasajero apareciera de la nada, pero sabía que eso no pasaría.
Av. San Juan y Curapaligue, era mi destino, mi casa estaba a treinta metros de donde estacione el taxi.
Abrí la guantera para sacar, mis  documentos y los del vehículo.
Al hacerlo en ella encontré un sobre de papel madera cerrado pero con aparentemente papeles adentro.
No recordaba haberlo puesto en ese lugar y mucho menos, si en algún momento lleve a alguien adelante que pudiese haber guardado el sobre  allí.
La guantera la abro varias veces en el día, si el sobre estaba allí, me tendría que haber llamado la atención antes.
Con cuidado lo abro y para mi sorpresa, en su interior había dinero, siete fajos, todos con billetes de $500.
No lo podía creer, de donde había salido tanta cantidad de plata.
Cerré el sobre, tome los documentos, baje del auto, active la alarma y en segundos estaba en mi departamento donde vivo solo.
Abrí la heladera, me serví un vaso de gaseosa, encendí un cigarrillo,  estaba totalmente excitado y completamente traspirado.
Conté detenidamente cada uno de los siete fajos de dinero, la suma total que había en el sobre era $350.000.
Estaba confundido y me acosté a dormir, pero cuando me desperté, todo el resto del día pensé y pensé sobre lo ocurrido.
Pasaron los días y algunas semanas y todo me llevaba a aquella madrugada donde en Av. Independencia, tomo mi taxi aquel hombre mayor, ligeramente encorvado y bien trajeado.
No tengo ninguna duda que él, algo tuvo que ver con el sobre y el dinero que contenía.
Cambie el Fiat Siena  por un Renault Fluence, que me retorno las ganas de trabajar a full todos días. 
Pienso que aquel hombre que subió a mi auto, fue el medio para que tuviese otra oportunidad.
Muchas veces la suerte no me acompaño, pero tengo que reconocer que soy un especialista en hacer las cosas mal.
Pasaron los años y seguí buscando una explicaron.
Cada vez que paso por el lugar, miro a ver si esta ese Sr. mayor esperdo un taxi que lo lleve a algún lugar.

OEG

Parte de verdad, parte de fantasía que más da, lo importante es si te gusto este breve relato.

LAS FONDAS y LOS BODEGONES, DOS SITIOS CON DESTINOS DIFERENTES.

El paso del tiempo, implacable y poco agradecido, de a poco hizo desaparecer las típicas fondas de los barrios.
En Capital Federal, como también en la Provincia de Buenos Aires, eran lugares muy sencillos donde concurrían a almorzar los trabajadores de las fábricas y talleres de la zona.
Por las noches si alguien del barrio quería comer algo, los dueños de estos sitios les daban el gusto y los atendían.
Muchas de ellas pintorescas, no tenían gran variedad de comidas, generalmente alguna comida a la cacerola, las pastas, el bife de costilla, las milanesas y ahí pará de contar.
Contrariamente a la suerte que corrieron las fondas, los bodegones son una propuesta gastronómica que tiene un público en ascenso. 
Que lindo era comer en los bodegones, esos viejos reductos que elegían nuestros padres y abuelos a la hora de almorzar o cenar bien.
Desde aquel entonces los años fueron pasando, pero los bodegones siguen diciendo presente en distintos barrios porteños. 
El éxito de estos lugares siempre estuvo basado en las porciones abundantes, los precios accesibles y la excelente atención de esos mozos súper profesionales que acumulaban en sus cabezas decenas de pedidos.
Su público era y por suerte sigue siendo la  familia, que es la que por sobre todas las cosas quiere comer bien.
A la hora de elegir comer unas buenas rabas, papas fritas abundantes, una milanesa gigantesca, un buen bife de chorizo, el clásico revuelto gramajo o simplemente pastas caseras siempre hay alguien que elige un bodegón.


SUPER BELLEZA.

FIAT 600 MULTIPLA.



LAS HISTORIAS DEL TIO.



Como dice la diva de los almuerzos, el público se renueva.
Por eso quería volver a publicar de otra forma, algunas historias que contaba el tío de estos personajes de los años setenta.
Para comenzar quiero contarte que el tío Guillermo era un tipo imperdible, alto como de un metro noventa largos, cabello y barba blanca, anteojos negros, gorrita con visera, vestía siempre con indumentaria de trabajo.
Era una persona culta con amplios conocimientos de todo, con el podías hablar de cualquier cosa durante horas, que siempre de esa charla salía algo que te terminaba enriqueciendo.
Técnico en refrigeración y con amplios conocimientos del mundo de la mecánica, sobre esos temas podía dar cátedra durante horas.
Lo recuerdo siempre cuando se sentaba a comer en una mesa, era increíble la cantidad de comida que podía alojar en el estómago.
A la hora de comer helado, tranquilito, podía  entrarle a más de un kilo él solito si había.
Pero lo que siempre voy a recordar las historias que contaba, algunas de su juventud, que lo tenía de protagonista, y otras de personas que conocía.
Historias contadas al mejor estilo de Landrisina pero con acento bonaerense, que te atrapaban por más que las hubieses escuchado más de una vez.
Hechos que habían ocurrido porque había testigos y otras que nunca sabremos si pasaron o no, pero lo importante era la historia y como la contaba.
Te cuento estas cuatro,  espero te gusten porque contadas en unas pocas líneas no tienen punto de comparación con la gracia que el tío Guillermo le ponía a su relato.

LOS HERMANOS DIMONGELLO Y EL PINO.
Los hermanos Dimongello eran dos vagos borrachines que andaban dando vuelta siempre por la zona de Turdera.
Eran bastante pintorescos y se parecían a Laurel y Hardy o si te gusta más al gordo y el flaco.
Los tipos andaban siempre con ropa de trabajo y herramientas en mano por si pescaban una changa para hacer.
Muy cerca de la estación de trenes de Turdera, vivía una gente de muy buena posición económica que tenían una casa muy bonita, pero que era tapada por dos enormes pinos que se encontraban en el jardín.
Estos vecinos le pidieron a los hermanos Dimongello que sacasen uno de estos árboles como fuera, dado que se estaban transformando en algo incontrolable.
Así fue que una mañana bien temprano los hermanos Dimongello se acercaron a la finca y se dispusieron a comenzar el trabajo encomendado. 
Luego de varios minutos intercambiando ideas entre ellos sobre cómo era la mejor forma de sacarlo, arribaron a la conclusión que pese a los riesgos había que voltearlo de una.
Para ello el flaco subiría al pino y a tres cuartos del mismo le ataría una soga para que una vez abajo el comenzara a tirar de la misma hacia afuera y el gordo comenzara a hachar el tronco del árbol.
Y así fue, el flaco como un gato trepo por el pino, le ató una gruesa soga al tronco y volvió a bajar.
Ya en el piso, retrocedió unos metros y se ató la soga a su cintura haciendo un par de fuertes nudos, y tomando aire comenzó a tirar del enorme árbol.
Complementando esta acción el gordo le comenzó a dar duro al tronco con un hacha gigantesca que tenía y que aparentemente manejaba como un profesional.
Hasta ahí y pese a los riesgos tomados parecía una estrategia casi perfecta, a no ser que por un error en el sitio donde el gordo debía hachar, el árbol en vez de caer hacia afuera se derrumbó sobre la casa, y el flaco que estaba atado al mismo de un latigazo termino también sobre el árbol que destruyo todo el frente y el techo de la edificación.
Los dueños de la casa que estaban adentro, salieron corriendo asustados por el estruendo y el temblor, mientras ardían en su calentura no sabiendo que hacer.
Comenzaron puteandolo al gordo en varios idiomas hasta en Japonés, y siguieron tratando de ver que había pasado con el flaco del que solo sentían sus quejidos.
Una vez que lo ubicaron llamaron a la ambulancia que lo trasladó con algunas costillas rotas, todo golpeado y raspado hasta el hospital de Adrogue. 
El pobre gordo como pudo trató de explicar lo sucedido, pero resulto insuficiente y los dueños llamaron a la policía.
El grueso trabajador terminó en cana y luego de unos días salió y se tuvo que ocupar del flaco que estuvo como un mes internando. 

LOS HERMANOS DIMONGELLO Y EL TUNEL PARA LOS BORRACHOS.

Em otra oportunidad, los hermanos Dimongello fueron contratados para hacer un túnel.
Esta historia comienza cuando el dueño de un boliche que estaba sobre la Avenida Hipólito Irigoyen a la altura de Turdera, un día para hacerles una broma, los contrató para que hicieran un túnel por debajo de la mismísima avenida.
La idea que el bolichero les había vendido a los hermanos Dimongello, era que el túnel una vez finalizado, salvaría la vida de los borrachos que por las noches al salir del Bar eran atropellados por los autos que pasaban por la avenida.
Al día siguiente a primera hora de la mañana, los nobles y trabajadores hermanos Dimongello comenzaron a hacer un pozo en el lugar marcado la noche anterior para de esa forma comenzar a realizar el túnel.
Los tipos que estaban tomando café y alguna ginebrita en el bar no podían creer lo que están viendo, los hermanos parecían topos trabajando a máxima velocidad y sin pausa.
Todo esta bien hasta que pasó el patrullero que estaba haciendo una ronda, los policías al ver que algo raro estaba pasando, decidieron parar y preguntarles que estaban haciendo.
Una vez interrogados los pobres hermanitos fueron llevados hasta la comisaria, seguramente porque los policías pensaron que estaban pasados de vino y decían cualquier estupidez.
Los parroquianos del boliche no paraban de reírse y le contaban a todo el mundo lo que había pasado.
Al día siguiente los Hermanos Dimongello volvieron a la calle y recibieron de parte del dueño del boliche que los había contratado, una buena propina por los servicios prestados.
El cantinero era un tipo con códigos y los Dimongello unos tarados totales. 

EL TANO Y EL TRAVESTI.
El tano Capchi era otro de los personajes favoritos del Tío Guillermo a la hora de contar historias,  y en particular esta.
El tano Capichi al igual que el tío, era también técnico en refrigeración pero hacia solamente heladeras familiares.
Bien tanito, Capichi era gordito y cortito como de un metro sesenta, pelado y con los cachetes colorados, caminaba ligerito y con la perita bien arriba como  para parecer más alto.
A principio de los años 80 vivía en Adrogué y su clientela estaba por lo general en esa zona, no recuerdo bien verdaderamente como se llamaba pero todo el mundo le decía Capichi que en Italiano significa “entendiste”
Calculo que esto viene porque cuando hablaba y te contaba algo, cada tanto decía CAPICHI?, preguntando si habías entendido.
Hablaba entremezclado, Castellano e Italiano cerrado, en un dialecto Napolitano que no se entendía ni medio. 
En esos años en las cercanías de puente de Turdera en la Av. Pavón que cruza la estación de trenes,  por la noche paraban algunos travestis que naturalmente ofrecían sexo, y el tano Capichi los veía a diario.  
Era una época todavía bastante jorobada para ese trabajo pero los nobles trabajadores se la jugaban, y casi todas las noches estaban en las inmediaciones del puente.
El pobre tano era víctima de todo tipo de cargadas y bromas porque en algunas cosas era medio inocente, salvo a la hora de cobrarte un trabajo porque literalmente te arrancaba la cabeza.
Aunque parezca mentira el que más lo gastaba era el ayudante que tenia que se llamaba Gomita.
El tano, llueva, truene, con cero grado o con cuarenta lo pasaba a buscar todas las mañanas por la casa para luego ir al taller que estaba por la calle Frias en Turdera.
Capichi no tenía otra opción porque si no lo pasaba a buscar, Gomita no concurría a laburar, el tipo era un vagoneta de aquellos.
Gomita era terrible, tenía una destreza única para hacerlo calentar al tano, y en unos pocos segundos con cualquier pavada lo hacía levantar presión y lo dejaba al borde del ACV.
Capiche llegaba a la casa, le tocaba el timbre y casi a diario se producía el siguiente dialogo:
De adentro se escuchaba, QUIEN ES?
El tano le gritaba, CAPICHI.
Gomita respondía,  QUIEN ES?
El tano volvía a gritar, CAPICHI.
Nuevamente se volvía a escuchar, QUIEN ES?
El tano reventaba mal y gritaba como un  condenado, MA CAPICHI CARACO.
Gomita se asomaba a la puerta y le decía, HOLA CAPICHI CARACO, YA SALGO.
El tano se quedaba puteando y murmuraba, MA E PROPIAMENTE UNA BESTIA, MANYA PASTO E CAGA BOSTA.
Capichi tenía un fitito nuevito que había comprado para pasear con la tana de la mujer, y en él se trasladaba todos los días al taller de refrigeración.
Ahí lo dejaba y  sacaba una camioneta vieja con la que hacia los service y retiraba las heladeras para reparar.
A la noche finalizada la jornada laboral entraba la camioneta, sacaba el fitito, lo dejaba a Gomita en la casa y él marchaba a la suya.
Pasaba naturalmente por la zona de los travestis, pero él estaba convencido que eran mujeres porque así se lo hicieron creer los muchachos del bar donde paraba.
Al tano se la hacía agüita en la boca cuando pensaba en tener una aventurita con esas infernales mujeronas, pero no se animaba a encararlas.
Esto se lo contaba a la muchachada del boliche donde paraba a almorzar todos los días, y estos lo alentaban para que el tano encarara.
Naturalmente el que más le calentaba el balero y lo pinchaba permanentemente para que levantara a alguno era Gomita.
Una noche de invierno, como tantos otros días ya de vuelta del taller, el tano cruza el puente, y allí estaban los travestis, toma coraje y para casi desesperadamente. 
Rápidamente se le acerca una de la supuestas trabajadoras sexuales, se le apoya en la puerta que tenía la ventanilla abierta y arreglan el precio en segundos. 
El tano más que apurado le abre la puerta del Fiat 600 y la supuesta mujer sube al auto dispuesta a brindarle sus servicios al noble Italiano. 
Contaba el tano que la notaba un poco grandota y con voz media gruesa, pero su instinto depredador no tenía freno y le dio para adelante.
Acordaron en ir a un telo de los que abundaban por Pasco al fondo a la altura de Solano, y hacia ahí marcharon  el tano y su ocasional,  entre comillas compañera.
En el viaje Capichi levantaba lentamente temperatura y comenzó a acariciarle la pierna a su acompañante, y lentamente llego hasta la zona buscada pero que terminaría siendo causante de un profundo conflicto.
Producido este hecho, inmediatamente noto que algo raro pasaba, había algo que no debía estar allí, cambio de color abruptamente, pasando del colorado que lucía siempre en los cachetes al blanco como las heladeras que arreglaba.
Saco su mano rápidamente y la miro fijo a los ojos a la supuesta mujer y con voz firme le dijo, MA VOS NO SO NENNA, SOS NENNE, DESGRACIATO, DEGENERATO, y no sé cuántas cosas más le despacho el tano montado en cólera.
Velozmente en el primer semáforo,  paro el fitito a un metro del cordón de la vereda, abrió la puerta y comenzó empujarlo al travesti para que bajara mientras este también le disparaba una catarata de insultos.
Finalmente de tantos empujones el travesti bajo del autito, y entonces se le paro frente al coche y se lo empezó a patear por todos lados.
Primero el frente, luego por los costados, los enormes zapatos con taco impactaban sobre el fitito por todos lados, el tano gritaba pero no arrancaba porque el semáforo estaba rojo.
Finalmente cambio a verde y pudo salir mientras le gitaba, MALEDITO, MALEDITO, MA NO TENE VERCUENZA.
El tano estaba desesperado porque se imaginaba como le había quedado el auto, en la cuadra siguiente había una estación de servicio, ahí paró, se bajó y casi le da un infarto.
El pobre autito había quedado como si lo habrían agarrado a martillazos, no había un lugar que se hubiese salvado. 
Totalmente destruido el tano pego la vuelta para dirigirse a su casa, vuelve a pasar por la zona de los travestis, saca la cabeza por la ventanilla, para el auto y le dice a uno de ellos que lo miraba y no entendía nada, DECILE A TU AMICA QUE ES UNA ESTAFATORA, PORCA MISERIA, y no sé cuántas cosas más.
El travesti respetuosamente lo miraba y pensaría que el pobre tipo se había vuelto loco.
Se podrán imaginar cuando al día siguiente contó lo sucedido a los muchachos del boliche cuando fue a almorzar, creo que todavía se están matando de risa con la aventura del tano y el travesti. 
Naturalmente quien era el que más se reía y festejaba la desventura del pobre tano, GOMITA.   

EL TANO ALMACENERO. 
Hace muchísimos años, yo diría mas de cuarenta, en Adrogué había un almacenero Italiano que lo habían robado mas de una decenas de veces. 
Un día como lo hacía siempre a las ocho de la mañana, abrió el negocio y a media mañana el almacén estaba lleno de gente.
A las doce del mediodía como sucedió tantas veces, ENTRARON DOS TIPOS A ROBAR.
Armados ambos ladrones, apuntaron a todo el mundo y lo encañonaron al Italiano mientras le decían, "DANOS TODA LA GUITA PORQUE SI NO LOS BOLETIAMOS A TODOS"
El asustado almacenero que atendía la fiambrería junto a su hijo,  le decía a los chorros en su pésimo castellano: "MA NO TENGO PLATA, NO HE VENDITO NATDA, NI MICAJA TENGO, BAYASE A SU CASSA"
Los chorros que ya estaban largo rato en el boliche, le dieron el ultimátum al almacenero y le dijeron, "MIRA TANO MISERABLE  DANOS TODA LA GUITA PORQUE TE HACEMOS BOLETA, A VOS Y A TODOS ESTOS, NO TE HAGAS EL PELOTUDO"
La poca gente que se animaba a hablar decia, "DON NICOLA LARGUE LA PLATA, NOS VAN A MATAR A TODOS"
El almacenero viendo que había agotado todas sus palabras sin convencerlos dijo, "MA TOMA TODO, NO TENGO UNA MONETA MAS"
Los tipos agarraron la guita y se fueron mientras  el almacenero mirando a los que estaban en el negocio les dijo, "MA, NON SE COMO SEANO DADO CUENTA QUE SO TALIANO, PARA MI E UNA BATITA"
La gente que estaba en el comercio aunque asustada por lo que les había tocado vivir, se comenzó a reír sin parar.
El tano junto a su hijo estaban casi desmayados por toda la guita que le sacaron los chorros. 

Libro de visitas.