Quiero compartir con todos aquellos que ingresen a este espacio, un montón de recuerdos que son parte de mi niñez, adolescencia y juventud.
Recordaremos juntos de esos años 60, 70 y 80:
Las series y programas de televisión y sus actores
El cine y el teatro
Los automóviles
La música y sus intérpretes

Los deportes y sus protagonistas
La ciudad y nuestro barrio
Sitios de esparcimiento y diversión
Sucesos históricos

Costumbres de la época
Historias y personajes
……entre otras cosas.


9 de agosto de 2011

EL CINE TEATRO MAIPU DE BANFIELD.


Hablar de un símbolo de la Ciudad de Banfield, es hablar por ejemplo del Cine Teatro Maipú, que comenzó a funcionar el 21 de Agosto de 1926 como Sociedad Italiana "Estela del Sud"
Surgió como salón de opera, pasando a ser el teatro típico de la época de las veladas de gala, donde desfilaron figuras de altísimo nivel como Carlos Gardel y Julio Sosa, entre otros.
Después de muchos años se convirtió en Cine-Teatro y finalmente sólo en cine.
Tuvo su período como institución municipal, pero sin mucha suerte volvió a cerrar sus puertas para ser abiertas al poco tiempo por la Sociedad Italiana.
En los 70 íbamos a ver con los pibes las películas de Isabel Sarli y las de Olmedo y Porcel.
UN RECUERDO IMBORRABLE DE MI ADOLESCENCIA.

Pago de Areco.




San Antonio de Areco es una ciudad de la Provincia de Buenos Aires, y cabecera del partido homónimo, que encuentra a 113 km de la Ciudad de Buenos Aires
Fue fundada como "Pagos de Areco" en 1730.
El poeta y novelista argentino Ricardo Güiraldes, autor de "Don Segundo Sombra" y ganador del Primer Premio Nacional de Literatura vivió en esta población.
Varios historiadores y la población sostienen que el personaje estuvo inspirado en la figura de Segundo Ramírez, un gaucho del lugar.
Se le solía ver en los boliches de las afueras y en los locales partidarios del Partido Conservador; uno de éstos, frente a la Plaza Ruiz de Arellano, donde era habitual su presencia.
En 1857 se construyó el Puente de los Martínez, que con el tiempo tomó el nombre actual de Puente Viejo.
Se cobraba peaje para pasar por él, en una casilla en una de sus cabeceras donde se encontraba el cobrador.
El cámping y el balneario son muy atractivos en verano, a orillas del río Areco, a la altura del histórico y rosado Puente Viejo.
Hay paseos guiados por el pueblo, visitas a talleres de artesanos.
Se puede disfrutar de un viaje en piragua por el Río Areco o realizar cabalgatas por el campo.
Se realizan almuerzos criollos al aire libre, guitarreadas y bailes.
A 300 metros del Puente Viejo se encuentra el Museo Ricardo Güiraldes, en el cual se puede apreciar el patrimonio cultural criollo.
Tiene siete salas de exposición, una recreación de la centenaria pulpería "La Blanqueada" y objetos pertenecientes a importantes personajes de la historia argentina.
En San Antonio se hace lo posible para conservar las costumbres criollas.
El Día de la Tradición, el 10 de noviembre, se festeja como es difícil verlo en otros lugares.
Todos los años, al aproximarse esa fecha, se realiza la Fiesta de la Tradición, se domas, jineteadas, exposiciones, bailes tradicionales y desfiles de gauchos a caballo.
En los años 70 fue la primera vez que la visite con una tía y unos primos.
Allá por los ochenta con mi novia de toda la vida, era el lugar que elegíamos para nuestras escapadas de fin de semana, donde vivíamos las mil y una aventuras.
La abuela de ella había nacido en Areco y tenia parientes en un pueblito cercano que se llama Duggan.

FERNANDO.


Desde chico Banfield, el equipo de mi barrio me contó como un hincha que seguía todas sus campañas, de local y la gran mayoría de los partidos de visitante, siempre estaba en la tribuna. 
Recuerdo que luego de un unos años con malos resultados, fue en 1972 donde el club no pudo evitar la pérdida de la categoría, pero tardó solamente un año en volver a primera, porque en 1973 conducido por la dupla técnica integrada por López y Cavallero, EL TALADRO vuelve a la categoría más importante del Fútbol Argentino.
Por ese entonces el equipo que contaba entre sus jugadores a Ricardo La Volpe, Silvio Sotelo, Eduardo Pipastrelli y Juan Alberto Taverna se consagró campeón de "Primera B" (Segunda División) en 1973.
Pero el tema no es contar la campaña del Taladro, si no recordar a alguien con unos cuantos años mas que yo al cual consideraba un amigo.
Fernando Porco se llamaba, y era un Italiano que allá por los 70 tenia unos 40 Años, el cual según contaba había estado trabajando durante muchos años en Venezuela de Barman en distintos hoteles de categoría. 
Era un tipo refinado que le gustaba la buena pilcha y vivir bien, se había casado de grande con una chica también Italiana que se llama Antonieta, unos 15 años menor que el.
Vivían en la otra cuadra de mi casa, Arenales entre Alberti y Pintos donde tenían un autoservicio muy moderno para esos años. 
El negocio era muy bonito y tanto el cómo la señora era gente muy cordial, lo cual contribuía a que la clientela concurriera gustosamente a comprar. 
En la parte de Fiambrería trabaja Antonieta y un muchacho que no recuerdo el nombre, que era cartero y vivía en unos departamentos al lado del supermercado.
Fernando siempre de corbata y en la caja, era una especialista en relaciones públicas, en poco tiempo desde que abrió le sacó mas de la mitad de los clientes, que tenia un almacén histórico del barrio que era el de Susy.
Mis amigos y yo que eramos adolescentes, al poco tiempo lo adoptamos como amigo y comenzó a ir a la cancha con nosotros, transformándose en poco tiempo en fanático del Taladro.
Él era localista, no concurría a los partidos de visitante como nosotros, pero en Peña y Arenales siempre estaba presente. 
El Domingo que jugaba Banfield se empilchaba de primera, no parecía que el tipo iba a la cancha, con camisa blanca, corbata verde y saco sport, era su indumentaria para los Domingos donde se disponía a vivir la fiesta del fútbol.
Íbamos todos la tribuna con la hinchada y gritaba como un loco, recuerdo que fumaba Viceroy que en aquel entonces era un cigarrillo importado que no sé de dónde sacaba.
Pelaba el paquete y convidaba a todos los que tenia cerca aunque se quedara sin un solo pucho, era supergeneroso en todos sus actos.
Un Domingo como tantos, no recuerdo bien con quien había jugado Banfield, vinimos de la cancha y ni bien llego a su casa se descompuso y falleció, dijeron los médicos que tuvo un infarto fulminante. 
Realmente no lo podíamos creer, pero fue así que perdimos un amigo de primera y un hincha fanático del Taladro.
EL TANO SERA SIEMPRE UN RECUERDO PERMANENETE.