Quiero compartir con todos aquellos que ingresen a este espacio, un montón de recuerdos que son parte de mi niñez, adolescencia y juventud.
Recordaremos juntos de esos años:
Las series y programas de televisión y sus actores
El cine y el teatro
Los automóviles
La música y sus intérpretes

Los deportes y sus protagonistas
La ciudad y nuestro barrio
Sitios de esparcimiento y diversión
Sucesos históricos

Costumbres de la época
Historias y personajes
……entre otras cosas.

TODO SOBRE LOS AÑOS 60, 70 Y 80.

Nuestros recuerdos son lo que somos, son lo que nos hace tomar las decisiones que tomamos, a actuar como actuamos y a amar como amamos.
No seríamos nada sin nuestros recuerdos pero ¿es posible recordar todo?
La respuesta es no, pero podemos tomar medidas para que cuando llegue el momento de mirar atrás tengamos tantos recuerdos como podamos.
La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla.


OTRO VIEJO BAR DE MI BARRIO.



Retomando el tema de los viejos bares que había en mi barrio, recuerdo el que estaba en la esquina de Matheu y Viamonte a una cuadra de donde funcionaba el frigorífico Asurmendi.
Una edificación típica para esos boliches, con dos entradas, una por la esquina donde estaba el almacén y sobre Viamonte la entrada al boliche.
Cuando por las mañanas hacía  el camino a la escuela 20, ya se estaba abierto y en su interior se encontraban algunos parroquianos  tomando algunos traguitos.
Ya sobre el medio día cuando salíamos del colegio veíamos también gente almorzando sentados en las pocas mesas que tenía el lugar.
En la esquina se situaba el buzón donde los chicos dejaban las cartas para pedir juguetes a los reyes magos.
No recuerdo bien hasta que año funciono, porque con el correr de los años el bar se transformó en un almacén que se llamaba La Finca, que en los noventa también cerró definitivamente.
El viejo bar fue otro comercio,  que el paso del tiempo y el cambio de costumbres hizo desaparecer.

LIBRO DE VISITAS.