Quiero compartir con todos aquellos que ingresen a este espacio, un montón de recuerdos que son parte de mi niñez, adolescencia y juventud.
Recordaremos juntos de esos años 60, 70 y 80:
Las series y programas de televisión y sus actores
El cine y el teatro
Los automóviles
La música y sus intérpretes

Los deportes y sus protagonistas
La ciudad y nuestro barrio
Sitios de esparcimiento y diversión
Sucesos históricos

Costumbres de la época
Historias y personajes
……entre otras cosas.


13 de junio de 2018

LAS HISTORIAS DEL TIO.

 LAS HISTORIAS DEL TIO.
Como dice la diva de los almuerzos, el público se renueva.
Por eso quería volver a publicar de otra forma, algunas historias que contaba el tío de estos personajes de los años setenta.
Para comenzar quiero contarte que el tío Guillermo era un tipo imperdible, alto como de un metro noventa largos, cabello y barba blanca, anteojos negros, gorrita con visera, vestía siempre con indumentaria de trabajo.
Era una persona culta con amplios conocimientos de todo, con el podías hablar de cualquier cosa durante horas, que siempre de esa charla salía algo que te terminaba enriqueciendo.
Técnico en refrigeración y con amplios conocimientos del mundo de la mecánica, sobre esos temas podía dar cátedra durante horas.
Lo recuerdo siempre cuando se sentaba a comer en una mesa, era increíble la cantidad de comida que podía alojar en el estómago.
A la hora de comer helado, tranquilito, podía  entrarle a más de un kilo él solito si había.
Pero lo que siempre voy a recordar las historias que contaba, algunas de su juventud, que lo tenía de protagonista, y otras de personas que conocía.
Historias contadas al mejor estilo de Landrisina pero con acento bonaerense, que te atrapaban por más que las hubieses escuchado más de una vez.
Hechos que habían ocurrido porque había testigos y otras que nunca sabremos si pasaron o no, pero lo importante era la historia y como la contaba.
Te cuento estas cuatro,  espero te gusten porque contadas en unas pocas líneas no tienen punto de comparación con la gracia que el tío Guillermo le ponía a su relato.
LOS HERMANOS DIMONGELLO Y EL PINO.
Los hermanos Dimongello eran dos vagos borrachines que andaban dando vuelta siempre por la zona de Turdera.
Eran bastante pintorescos y se parecían a Laurel y Hardy o si te gusta más al gordo y el flaco.
Los tipos andaban siempre con ropa de trabajo y herramientas en mano por si pescaban una changa para hacer.
Muy cerca de la estación de trenes de Turdera, vivía una gente de muy buena posición económica que tenían una casa muy bonita, pero que era tapada por dos enormes pinos que se encontraban en el jardín.
Estos vecinos le pidieron a los hermanos Dimongello que sacasen uno de estos árboles como fuera, dado que se estaban transformando en algo incontrolable.
Así fue que una mañana bien temprano los hermanos Dimongello se acercaron a la finca y se dispusieron a comenzar el trabajo encomendado. 
Luego de varios minutos intercambiando ideas entre ellos sobre cómo era la mejor forma de sacarlo, arribaron a la conclusión que pese a los riesgos había que voltearlo de una.
Para ello el flaco subiría al pino y a tres cuartos del mismo le ataría una soga para que una vez abajo el comenzara a tirar de la misma hacia afuera y el gordo comenzara a hachar el tronco del árbol.
Y así fue, el flaco como un gato trepo por el pino, le ató una gruesa soga al tronco y volvió a bajar.
Ya en el piso, retrocedió unos metros y se ató la soga a su cintura haciendo un par de fuertes nudos, y tomando aire comenzó a tirar del enorme árbol.
Complementando esta acción el gordo le comenzó a dar duro al tronco con un hacha gigantesca que tenía y que aparentemente manejaba como un profesional.
Hasta ahí y pese a los riesgos tomados parecía una estrategia casi perfecta, a no ser que por un error en el sitio donde el gordo debía hachar, el árbol en vez de caer hacia afuera se derrumbó sobre la casa, y el flaco que estaba atado al mismo de un latigazo termino también sobre el árbol que destruyo todo el frente y el techo de la edificación.
Los dueños de la casa que estaban adentro, salieron corriendo asustados por el estruendo y el temblor, mientras ardían en su calentura no sabiendo que hacer.
Comenzaron puteandolo al gordo en varios idiomas hasta en Japonés, y siguieron tratando de ver que había pasado con el flaco del que solo sentían sus quejidos.
Una vez que lo ubicaron llamaron a la ambulancia que lo trasladó con algunas costillas rotas, todo golpeado y raspado hasta el hospital de Adrogue. 
El pobre gordo como pudo trató de explicar lo sucedido, pero resulto insuficiente y los dueños llamaron a la policía.
El grueso trabajador terminó en cana y luego de unos días salió y se tuvo que ocupar del flaco que estuvo como un mes internando. 

LOS HERMANOS DIMONGELLO Y EL TUNEL PARA LOS BORRACHOS.
Em otra oportunidad, los hermanos Dimongello fueron contratados para hacer un túnel.
Esta historia comienza cuando el dueño de un boliche que estaba sobre la Avenida Hipólito Irigoyen a la altura de Turdera, un día para hacerles una broma, los contrató para que hicieran un túnel por debajo de la mismísima avenida.
La idea que el bolichero les había vendido a los hermanos Dimongello, era que el túnel una vez finalizado, salvaría la vida de los borrachos que por las noches al salir del Bar eran atropellados por los autos que pasaban por la avenida.
Al día siguiente a primera hora de la mañana, los nobles y trabajadores hermanos Dimongello comenzaron a hacer un pozo en el lugar marcado la noche anterior para de esa forma comenzar a realizar el túnel.
Los tipos que estaban tomando café y alguna ginebrita en el bar no podían creer lo que están viendo, los hermanos parecían topos trabajando a máxima velocidad y sin pausa.
Todo esta bien hasta que pasó el patrullero que estaba haciendo una ronda, los policías al ver que algo raro estaba pasando, decidieron parar y preguntarles que estaban haciendo.
Una vez interrogados los pobres hermanitos fueron llevados hasta la comisaria, seguramente porque los policías pensaron que estaban pasados de vino y decían cualquier estupidez.
Los parroquianos del boliche no paraban de reírse y le contaban a todo el mundo lo que había pasado.
Al día siguiente los Hermanos Dimongello volvieron a la calle y recibieron de parte del dueño del boliche que los había contratado, una buena propina por los servicios prestados.
El cantinero era un tipo con códigos y los Dimongello unos tarados totales. 

EL TANO Y EL TRAVESTI.
El tano Capchi era otro de los personajes favoritos del Tío Guillermo a la hora de contar historias,  y en particular esta.
El tano Capichi al igual que el tío, era también técnico en refrigeración pero hacia solamente heladeras familiares.
Bien tanito, Capichi era gordito y cortito como de un metro sesenta, pelado y con los cachetes colorados, caminaba ligerito y con la perita bien arriba como  para parecer más alto.
A principio de los años 80 vivía en Adrogué y su clientela estaba por lo general en esa zona, no recuerdo bien verdaderamente como se llamaba pero todo el mundo le decía Capichi que en Italiano significa “entendiste”
Calculo que esto viene porque cuando hablaba y te contaba algo, cada tanto decía CAPICHI?, preguntando si habías entendido.
Hablaba entremezclado, Castellano e Italiano cerrado, en un dialecto Napolitano que no se entendía ni medio. 
En esos años en las cercanías de puente de Turdera en la Av. Pavón que cruza la estación de trenes,  por la noche paraban algunos travestis que naturalmente ofrecían sexo, y el tano Capichi los veía a diario.  
Era una época todavía bastante jorobada para ese trabajo pero los nobles trabajadores se la jugaban, y casi todas las noches estaban en las inmediaciones del puente.
El pobre tano era víctima de todo tipo de cargadas y bromas porque en algunas cosas era medio inocente, salvo a la hora de cobrarte un trabajo porque literalmente te arrancaba la cabeza.
Aunque parezca mentira el que más lo gastaba era el ayudante que tenia que se llamaba Gomita.
El tano, llueva, truene, con cero grado o con cuarenta lo pasaba a buscar todas las mañanas por la casa para luego ir al taller que estaba por la calle Frias en Turdera.
Capichi no tenía otra opción porque si no lo pasaba a buscar, Gomita no concurría a laburar, el tipo era un vagoneta de aquellos.
Gomita era terrible, tenía una destreza única para hacerlo calentar al tano, y en unos pocos segundos con cualquier pavada lo hacía levantar presión y lo dejaba al borde del ACV.
Capiche llegaba a la casa, le tocaba el timbre y casi a diario se producía el siguiente dialogo:
De adentro se escuchaba, QUIEN ES?
El tano le gritaba, CAPICHI.
Gomita respondía,  QUIEN ES?
El tano volvía a gritar, CAPICHI.
Nuevamente se volvía a escuchar, QUIEN ES?
El tano reventaba mal y gritaba como un  condenado, MA CAPICHI CARACO.
Gomita se asomaba a la puerta y le decía, HOLA CAPICHI CARACO, YA SALGO.
El tano se quedaba puteando y murmuraba, MA E PROPIAMENTE UNA BESTIA, MANYA PASTO E CAGA BOSTA.
Capichi tenía un fitito nuevito que había comprado para pasear con la tana de la mujer, y en él se trasladaba todos los días al taller de refrigeración.
Ahí lo dejaba y  sacaba una camioneta vieja con la que hacia los service y retiraba las heladeras para reparar.
A la noche finalizada la jornada laboral entraba la camioneta, sacaba el fitito, lo dejaba a Gomita en la casa y él marchaba a la suya.
Pasaba naturalmente por la zona de los travestis, pero él estaba convencido que eran mujeres porque así se lo hicieron creer los muchachos del bar donde paraba.
Al tano se la hacía agüita en la boca cuando pensaba en tener una aventurita con esas infernales mujeronas, pero no se animaba a encararlas.
Esto se lo contaba a la muchachada del boliche donde paraba a almorzar todos los días, y estos lo alentaban para que el tano encarara.
Naturalmente el que más le calentaba el balero y lo pinchaba permanentemente para que levantara a alguno era Gomita.
Una noche de invierno, como tantos otros días ya de vuelta del taller, el tano cruza el puente, y allí estaban los travestis, toma coraje y para casi desesperadamente. 
Rápidamente se le acerca una de la supuestas trabajadoras sexuales, se le apoya en la puerta que tenía la ventanilla abierta y arreglan el precio en segundos. 
El tano más que apurado le abre la puerta del Fiat 600 y la supuesta mujer sube al auto dispuesta a brindarle sus servicios al noble Italiano. 
Contaba el tano que la notaba un poco grandota y con voz media gruesa, pero su instinto depredador no tenía freno y le dio para adelante.
Acordaron en ir a un telo de los que abundaban por Pasco al fondo a la altura de Solano, y hacia ahí marcharon  el tano y su ocasional,  entre comillas compañera.
En el viaje Capichi levantaba lentamente temperatura y comenzó a acariciarle la pierna a su acompañante, y lentamente llego hasta la zona buscada pero que terminaría siendo causante de un profundo conflicto.
Producido este hecho, inmediatamente noto que algo raro pasaba, había algo que no debía estar allí, cambio de color abruptamente, pasando del colorado que lucía siempre en los cachetes al blanco como las heladeras que arreglaba.
Saco su mano rápidamente y la miro fijo a los ojos a la supuesta mujer y con voz firme le dijo, MA VOS NO SO NENNA, SOS NENNE, DESGRACIATO, DEGENERATO, y no sé cuántas cosas más le despacho el tano montado en cólera.
Velozmente en el primer semáforo,  paro el fitito a un metro del cordón de la vereda, abrió la puerta y comenzó empujarlo al travesti para que bajara mientras este también le disparaba una catarata de insultos.
Finalmente de tantos empujones el travesti bajo del autito, y entonces se le paro frente al coche y se lo empezó a patear por todos lados.
Primero el frente, luego por los costados, los enormes zapatos con taco impactaban sobre el fitito por todos lados, el tano gritaba pero no arrancaba porque el semáforo estaba rojo.
Finalmente cambio a verde y pudo salir mientras le gitaba, MALEDITO, MALEDITO, MA NO TENE VERCUENZA.
El tano estaba desesperado porque se imaginaba como le había quedado el auto, en la cuadra siguiente había una estación de servicio, ahí paró, se bajó y casi le da un infarto.
El pobre autito había quedado como si lo habrían agarrado a martillazos, no había un lugar que se hubiese salvado. 
Totalmente destruido el tano pego la vuelta para dirigirse a su casa, vuelve a pasar por la zona de los travestis, saca la cabeza por la ventanilla, para el auto y le dice a uno de ellos que lo miraba y no entendía nada, DECILE A TU AMICA QUE ES UNA ESTAFATORA, PORCA MISERIA, y no sé cuántas cosas más.
El travesti respetuosamente lo miraba y pensaría que el pobre tipo se había vuelto loco.
Se podrán imaginar cuando al día siguiente contó lo sucedido a los muchachos del boliche cuando fue a almorzar, creo que todavía se están matando de risa con la aventura del tano y el travesti. 
Naturalmente quien era el que más se reía y festejaba la desventura del pobre tano, GOMITA.   

EL TANO ALMACENERO. 
Hace muchísimos años, yo diría mas de cuarenta, en Adrogué había un almacenero Italiano que lo habían robado mas de una decenas de veces. 
Un día como lo hacía siempre a las ocho de la mañana, abrió el negocio y a media mañana el almacén estaba lleno de gente.
A las doce del mediodía como sucedió tantas veces, ENTRARON DOS TIPOS A ROBAR.
Armados ambos ladrones, apuntaron a todo el mundo y lo encañonaron al Italiano mientras le decían, "DANOS TODA LA GUITA PORQUE SI NO LOS BOLETIAMOS A TODOS"
El asustado almacenero que atendía la fiambrería junto a su hijo,  le decía a los chorros en su pésimo castellano: "MA NO TENGO PLATA, NO HE VENDITO NATDA, NI MICAJA TENGO, BAYASE A SU CASSA"
Los chorros que ya estaban largo rato en el boliche, le dieron el ultimátum al almacenero y le dijeron, "MIRA TANO MISERABLE  DANOS TODA LA GUITA PORQUE TE HACEMOS BOLETA, A VOS Y A TODOS ESTOS, NO TE HAGAS EL PELOTUDO"
La poca gente que se animaba a hablar decia, "DON NICOLA LARGUE LA PLATA, NOS VAN A MATAR A TODOS"
El almacenero viendo que había agotado todas sus palabras sin convencerlos dijo, "MA TOMA TODO, NO TENGO UNA MONETA MAS"
Los tipos agarraron la guita y se fueron mientras  el almacenero mirando a los que estaban en el negocio les dijo, "MA, NON SE COMO SEANO DADO CUENTA QUE SO TALIANO, PARA MI E UNA BATITA"
La gente que estaba en el comercio aunque asustada por lo que les había tocado vivir, se comenzó a reír sin parar.
El tano junto a su hijo estaban casi desmayados por toda la guita que le sacaron los chorros. 
EL GANGOSO.Contaba el Tío Guillermo que a principio de los 60, había un muchacho de unos veinte años gangoso, que vivía en un barrio a pocas cuadras de la Estación de trenes de Remedios de Escalada.
El tipo todos los días iba a comprar los cigarrillos siempre al mismo kiosco, UN ATADO DE FONTANARES y FOSFOROS DE MADERA.
La kiosquera lo tenia de hijo al pobre gangoso, gastándolo permanentemente "mal", diciendo que no entendía lo que decía.
"Mala mina" y por lo que contaban, una persona bastante desagradable CON TODAS LAS LETRAS, porque el muchacho siempre compraba lo mismo, los cigarrillos y una cajita de fósforos Fragata.
Un día el muchacho como lo hacia siempre va al kiosco, el cual estaba lleno de gente.
Entró y como la mujer sabia que solamente compraba cigarrillos, para agilizar lo encara y se produce  el siguiente dialogo:
K: Hola como estas !!!, que vas a llevar?
G: JONTANARE y JOJORO.
K: Discúlpame, no te entiendo.
G: JONTANARE y JOJORO.
K: Háblame mas claro que no te entiendo!!!
LA GENTE QUE ESTABA EN KIOSCO SE REÍA DEL POBRE TIPO.
EL GANGOSO ESTABA QUE REVENTABA, ENTONCES SE LE ACERCA A LA KIOSQUERA Y LE DICE NUEVAMENTE,  MUY CERQUITA DE ELLA.
G: JONTANARE y JOJORO.
K: Mil disculpas, pero no te entiendo.
EL GANGOSO REVIENTA MAL.
G: Ecime quere c_ _ er ? (No hace falta aclarar nada)
K: Nooooooooo - Sos un gangoso mal educado!!!
G: Endonce, JONTANARE y JOJORO. 
La kiosquera se puso roja, violeta y de todos los colores, le dio los cigarrillos y no sabia como hacer para mirar a la gente que estaba en el negocio.
Esa fue la ultima vez que gastó al gangoso que siguió comprando ahí los fasos hasta que se dejaron de fabricar. 

EL REPORTER ESSO.

En la actualidad existen un número importantísimo de noticieros en nuestra TV.
Los clásicos de los canales de aire y algunos emblemáticos en los canales de cable.
En la televisión de la década del sesenta, hubo uno que marco una diferencia sobre los otros y fue EL REPÓRTER ESSO.
Fue el nombre usado por varios noticieros de radio y televisión patrocinados por la compañía internacional petrolera EASTERN STATES STANDARD OIL (ESSO), muy popular en Sudamérica entre las décadas del cuarenta y noventa.
Fue el primer noticiero de un medio privado en emitirse por televisión, en este caso en lo que era Teleonce de Buenos Aires, actualmente Telefe, siendo conducido por el locutor y periodista Armando Repetto.
Sus emisiones comenzaron el lunes 11 de marzo de 1963, convirtiéndose rápidamente en todo un modelo de producción, realización y equilibrio, sobre todo a partir del cuidado de emitir sólo aquellas noticias que habían sido previamente confirmadas en su totalidad.
Con apenas 15 minutos de duración, fue también un ejemplo de concisión informativa pasándose a emitir en los años 90 por canal 9.
En radio, bajo el lema de "campeón del aire" y con el apoyo de UNITED PRESS INTERNATIONAL, estuvo presente en LR3 Radio Belgrano con dos horarios dominicales, 12:30 horas y 22:55 horas junto a las ediciones tradicionales de lunes a sábado de las 8:00, 13:30, 19:00 y 22:55 más la de las 21:55 los días  sábados.
LLIBRO DE VISITAS.

INOLVIDABLE.


Así como el Tocadiscos Winco hizo historia, el querido y recordado Grabador Geloso también.
En 1931 nace la fábrica Geloso siendo su único dueño John Geloso.
En poco tiempo se trasforma en una compañía productora de radios, televisores, amplificadores y grabadores, incluyendo todos los componentes electrónicos sueltos de cada aparato que  vendían.
A partir de 1950, la marca pasó a ser una de las más exitosas y reconocidas de la industria, esparciéndose rápidamente por todo el mundo.
Cuando la línea Geloso llego a la Argentina con todos sus productos, fue el grabador a cinta lo que más se vendió en esos años.
Fue la familia y principalmente la juventud que lo adopto como el todo terreno de la música.
Era de tamaño reducido y se podía transportar con facilidad y gracias a su micrófono, los muchachos y chicas de la época grababan por primera vez sus canciones, inclusive los temas de la radio.  
Después de más de cuarenta años, en 1972 la fábrica cerraría para siempre sus puertas.
La competencia, problemas gremiales, la llegada del casette y la transformación de los equipos, fue la sentencia final para la desaparición de la empresa.
LIBRO DE VISITAS.

12 de junio de 2018

Durante los fines de semana se consumen cientos y cientos de botellas de Campari, Fernet y Vermut.



Asociados con el jugo de naranja, la Coca Cola o formando parte de distintos tragos, la gente joven piensa que estas bebidas son hijas del siglo XX y XXI, pero sus orígenes van muchos más allá.
Dicen que el saber no ocupa lugar, entonces no esta demás conocer que:
El Campari es una bebida alcohólica de grado medio, tonificante y refrescante.
El aperitivo de color rojo y sabor amargo, la marca es propiedad de Grupo Campari.
Su historia comienza en 1860 en Milán concretamente en el Café Campari, donde Gaspare ofrecía a su clientela un aperitivo de su invención.
Su característico sabor surgía de la combinación de hasta 60 ingredientes distintos, incluyendo hierbas, especies,  ralladuras de frutas y cortezas. El color según el mito, lo obtenía del caparazón de la tortuga, aunque al menos, actualmente, es la conchilla, el colorante que se emplea en los licores para obtener el color rojo.
También suele hacerse a base de granadina, dependiendo la receta.
Si bien pertenece a la familia de los biteres su graduación alcohólica es menor que la de la mayoría de estos siendo de 28,5°.

El fernet esa bebida amarga con alcohol se comenzó a elaborar  a partir de varios tipos de hierbas  maceradas en alcohol de  vino, posteriormente filtrada y añejada en toneles durante un período de seis a doce meses.
Posee un color oscuro, un aroma intenso y su graduación alcohólica está comprendida entre 39 y 45 grados, dependiendo de la marca.
En un principio el término "fernet" se integraba con la marca de origen italiano Branca, pasando luego al uso común para designar genéricamente al producto.
Su origen hay que buscarlo en el siglo XlX en Europa y hay diferentes historias sobre cual sería el verdadero lugar de nacimiento.
Hay quienes sostienen que fue creado en Francia, otros indican que fue en Checoslovaquia, incluso en Austria, gracias a un boticario de apellido Fernet, pero la mayoría de las versiones sitúan el origen en Italia, más precisamente en Lombardia.
Tal vez la versión más conocida es la relatada por una de las empresas más antiguas en la elaboración de esta bebida que es Fratelli Branca, empresa que aún fabrica el producto en la ciudad de Milán.
La historia según dicha compañía, le atribuye la invención al farmacéutico Bernardino Branca y a su colaborador, un doctor sueco de apellido Fernet, apellidos ambos que darían el nombre al licor.

El vermut cuyo origen se remonta a fines del siglo XVlll, es un vino macerado en hierbas, compuesto de vino blanco, ajenjo y otras sustancias amargas.
Estos vinos son típicamente europeos, con un aroma característico que les da una elegancia particular para un coctel o aperitivo. Generalmente se puede encontrar dos tipos, el rojo y el blanco.
El vermut rojo (Italiano) es dulce, en tanto que el blanco (Frances) es seco y con mayor graduación alcohólica.
Según un relato, estas bebidas fueron inventadas por Hipócrates, célebre médico y filósofo de la antigüedad, nacido el 460 AC.
Puso a macerar en vino flores de ajenjo y hojas de díctamo y obtuvo lo que en la Edad Media fue llamado «vino hipocrático» o sencillamente, «vino de hierbas».
Con la llegada de las nuevas tecnologías, el vino aromatizado entró en una nueva dimensión de productividad, en la que destacó la experiencia de los pioneros piamonteses, pero fue en 1838 cuando con los hermanos Luigi y Giuseppe Cora, la preparación del vermut adquirió un carácter industrial.
LIBRO DE VISITAS.

11 de junio de 2018

TE ACORDAS DEL PROGRAMA ALTA TENSION ?



El programa comenzó siendo conducido por Leo Rivas y Graciela Zito, saliendo al aire por primera vez el sábado 17 de abril de 1971, con dirección de Carlos Sandor.
Las grabaciones para los días sábados se realizaban en los estudios de canal 13 los días viernes desde las 15.00 hs.
Luego de dos meses al aire, Fernando Bravo pasó a ser el nuevo conductor y la producción quedo a cargo de Teresa Alonso.
Este programa musical estaba formado por un grupo de jóvenes que bailaba los temas de moda dirigidos por el coreógrafo Juan Carlos Regueiro.
Muchas veces lo hacían junto a los grupos musicales o cantantes del momento invitados al programa.
Como te decía, comenzó saliendo al aire los sábados a la 13.00 hs. para luego pasar a verse por la tarde de lunes a viernes.
Se presentaban en vivo cantantes y grupos de moda de la compañía discográfica que lo auspiciaba el ciclo, que era la RCA.
Fernando Bravo bautizó al grupo de chicas y chicos como "La barra macanuda" que se dedicaba a bailar e imponer moda junto los músicos de la época.
Se promocionaban artistas que surgían en ese momento, como, Tormenta, Donald, Charlie Leroy, Alma y Vida; Pintura Fresca, Safari, Los Náufragos, Quique Villanueva,  Carlos Bisso y Conexión Nro. 5, entre otros.

Alta Tensión y la R.C.A. lanzan varios discos Long Play que fueron famosos por su diseño en colores, como así también por sus tapas innovadoras.
El exitoso programa permaneció en pantalla hasta setiembre de 1974.

OTRO VIEJO BAR DE MI BARRIO.



Retomando el tema de los viejos bares que había en mi barrio, recuerdo el que estaba en la esquina de Matheu y Viamonte a una cuadra de donde funcionaba el frigorífico Asurmendi.
Una edificación típica para esos boliches, con dos entradas, una por la esquina donde estaba el almacén y sobre Viamonte la entrada al boliche.
Cuando por las mañanas hacía  el camino a la escuela 20, ya se estaba abierto y en su interior se encontraban algunos parroquianos  tomando algunos traguitos.
Ya sobre el medio día cuando salíamos del colegio veíamos también gente almorzando sentados en las pocas mesas que tenía el lugar.
En la esquina se situaba el buzón donde los chicos dejaban las cartas para pedir juguetes a los reyes magos.
No recuerdo bien hasta que año funciono, porque con el correr de los años el bar se transformó en un almacén que se llamaba La Finca, que en los noventa también cerró definitivamente.
El viejo bar fue otro comercio,  que el paso del tiempo y el cambio de costumbres hizo desaparecer.

LIBRO DE VISITAS.

8 de junio de 2018

BAR EL SOL,

Hace unos días mientras caminaba por Maipú hacia la parada del 278 frente a la estación, llegando a Vergara intentaba recordar cuantos años pasaron desde que cerró definitivamente el BAR EL SOL.
Cuando llegue a casa comencé a buscar en internet a ver que encontraba, surgiendo este relato, que no tengo duda que es mucho más bonito e interesante que cualquier cosa que salga del teclado de mi notebook.
Seguramente en otro momento retomare el tema, buscando y publicando lo que surja, de lo que fue uno de los símbolos de la Ciudad de Banfield que funciono hasta el 2008.

El Sol de Banfield
Nicolás Fratarelli
Publicado en El Banfileño Julio 2013
El aroma del café negro se mezcla con la punzante fragancia que expele la ginebra. El pocillo de porcelana montado sobre un platito que apenas juega de acompañante segundón,  invita a una partida de tute cabrero al vasito transparente que estría al alcohol.
El sonido acompaña. Las bolas de billar se golpean entre sí. Se acarician, se saludan, límpidas se reconocen por un instante y se acomodan para que ese taco de lapacho,  lustrado, suave,  algo desvencijado, atiborrado de huellas superpuestas, les vuelva a pegar y a llamarlas Marta.
El paño verde del único mueble nivelado del bar se prolonga en las voces asimétricas que rebotan en las bandas. La felpa se extiende en la barra del estaño, en las disquisiciones de las carambolas, en el sonido poético de los dados que no logran completar la generala porque los cuatro ases se resisten en aparecer todos juntos y a la vez, el paño se explaya en las discusiones políticas que arrancan con un comentario del clima ni bien entra aquel pintor de mameluco blanco que a modo de saludo expresa entusiasmado “qué hermosa mañana tenemos hoy” para luego completar la sentencia: “es un día peronista”.
El humo del cigarrillo se mezcla con aquel hálito perfumado del café, mientras Crítica - luego Crónica- para unos La Razón para otros y La Prensa para pocos, se desdoblan sobre la mesa a la espera de una lectura que busca argumentos para defender posturas preexistentes.
El  Bar El Sol era el bar de Banfield. La antigua tienda y mercería nacida con ese nombre a finales del siglo XIX se había convertido primero en un bar suburbano, para transformarse con el tiempo, en un hito de la ciudad incipiente.
En sus paredes tronaba cada tren que puntualmente surcaba las hiedras que crecían entre los durmientes, allí sus parroquianos apretujaban sus ojos para mirar por las ventanas al eterno Febo que asomaba lejano detrás de los pastizales de la calle Arenales. Las sillas descoladas, las esterillas vencidas, las mesas emparejadas con servilletas de papel fueron testigos de devaneos morosos, de insomnios asistemáticos, de palabras que se cruzaban en el aire, que chocaban con rezongos, enojos, y murmullos; el bar era testigo de las respiraciones roncas, sus mesas escuchaban, refrendaban y  ocultaban en las hendiduras que dejan los resquicios  de la cola del carpintero, secretos y penas de amor. El Sol era un confesionario sin celosía que vivía al ritmo ferroviario. Su atmósfera obligaba a la amistad, a calentar los corazones de aquellos que llegaban en pleno invierno con las manos en los bolsillos, la barbilla entumecida y la postura digna del que no quiere aparecer como un flojo.
El Sol era bar de esquina, lugar de encuentro. Allí el susurro encontraba consejos melancólicos, manos en el hombro. Quizá alguna lágrima caída imposible de reprimir aún continúe escondida sobre algún zócalo perdido. En El Sol se catalogaban las confidencias de los hombres sensibles. Sólo de hombres. Porque El Sol era como el ágora del ciudadano griego, donde no entraban mujeres y niños, donde no ingresaba el espacio doméstico. Era un bar con todas las letras, o mejor, con las tres letras que conforman la palabra  y que tanto significado tiene para cualquier habitante de esta ciudad que conoce bares de “sabiondos y suicidas”. El Sol no era una confitería. Nada que ver con La Guillermina, que del otro lado de la estación, con sus glorietas y  espacios verdes admitía novias y mujeres como parte de su discurso. No. En  El Sol, ellas se hacían presentes como elegía, como esperanza, como sujeto de deseo. Estaban presentes en su ausencia.
El bar El Sol era un muestreo de la ciudad, como esa gota que es el agua, como esa espiga que es la tierra.  El Sol no era la ciudad, hacía ciudad. La variable de cambio, no era el café, sino la palabra. El Sol tejía urdimbres de soledades, intercambiaba pareceres, creaba un lenguaje único, un sánscrito banfileño que reunía a los tanos, gallegos, judíos y turcos que por allí aparecían, y esparcía ese menjunje por el aire, por encima de todos y lo hacía bajar de a poco como una neblina  para que se  incorpore en cada hablante, en cada argumento, en cada habitante del lugar hasta hacerse uno.
Desde el norte del sur hasta el sur más sur era uno de los pocos lugares que estaba abierto día y noche. Las letras amarillas que se acomodaban sobre las hendijas del cartel del fondo de paño negro conformando las palabras que indicaban el menú que ofrecían los especiales de jamón y queso, vivían desacomodadas. Su mensaje se transformaba en anagramas creados por los jóvenes que se acodaban en las mesas, aburridos por las madrugadas, luego de  salidas poco exitosas a pesar de sus esmerados galanteos y de su cuello perfumado.
Encrucijadas
Hoy la esquina muestra en su ochava un sol en bajo relieve, un sol con la cara golpeada. Con su nariz  rota parece mirar  a las mesas que ya desaparecieron. Mira, mira y ve.
Ve a Osvaldo Ardizzone. Fuma. Con el final del cigarrillo próximo a apagar prende uno nuevo. El humo lo envuelve, lo envuelve, vuelve. Lee algo, escribe cosas en un papelucho.  El cenicero se repleta de arrugas, de ojeras  de ceniciento talento, de dones de buen tipo. Allí está charlando a de fútbol, de libros, de la vida.  Los ojos de El Sol ven como el  mozo se guarda ese cenicero para su colección de objetos preciados como si fuese un Cáliz consagrado de cenizas.
Desde la esquina el sol, que hoy es sólo una cara, ve la visita de los hermanos Navarra, los ve haciendo fantasías sobre la mesa de billar, ve a esos pibes que aún no tenían dieciochos años apiñados en las ventanas,  esperando cumplirlos para entrar y tener cerca a estos maestros para estudiarles su posición, la flexión de sus rodillas, el arqueo de sus cinturas, sus  jugadas de ensueños.
Ve llegar, el sol, este sol que añora, ve llegar a Valentín Suárez, ve que entra saluda y se sienta en una de las mesas, y que en menos que canta un gallo, uno, dos, tres, un  séquito que se le acerca dispuesto a escuchar sus historias. Ve llegar a Florencio Sola bien vestido. Lo ve bajar de su voituré descapotable, ve como saca de sus bolsillos caramelos para dárselos a los niños que andan por la vereda, ve como estira el brazo y ofrece  la llave de su máquina  a quien se anime a probarla.  Ve a Lencho, manejando su negocio de juego, contando cómo salvó su vida a pesar de los tiros que recibió en la redada fundamentalista de la timba clandestina que dejó sin vida a su padre. 
Allí ellos, allí todos. Allí la polémica. Allí los cambios gobiernos, las democracias débiles y los militares al acecho, allí la ciudad que llegaba, allí los cambios de hábitos que dejaron atrás a los años cuarenta, cincuenta, sesenta y más, allí la disolución del aura que lo hacía bar con nombre propio. Allí el comienzo del ocaso.  Allí una cortina que se baja. Allí el 2008. Allí el fin. Allí, ahora un comercio más, un  sol ñato, amarillito descolorido que antes, entero y altivo marcaba presencia en Maipú y Vergara,  porque veía una esquina,  y ahora  sólo ve una  intersección  de dos calles, apuradas con sus buenas y con sus malas.
Imagen: 
Pintura realizada por Fernando Izaguirre y Juan Simón Paz Figueira. 
Detalle de un cuadro exhibido en la estación de Banfield. 
Foto. N.F.
LIBRO DE VISITAS.

7 de junio de 2018

ME ESTABA OLVIDANDO DE “Las Aventuras de Superman”

La serie Estadounidense basada en el cómic, con los personajes y los conceptos creados en 1938 por Jerry Siegel y Joe Shuster, tuvo una duración de seis temporadas y ciento cuatro episodios de media hora de duración.
El programa fue la primera serie de televisión en presentar a Superman, la cual  se filmó entre 1952 y 1958 en California. George Reeves interpretaba a Clark Kent-Superman y  Jack Larson a Jimmy Olsen.
Phyllis Coates  interpretó a Lois Lane en la primera temporada y Noel Neill desde la segunda.
La serie mostraba a Superman batallando contra maleantes, mafiosos y otros villanos en la ciudad de Metrópolis.
Mientras permanecía fuera de acción llevaba una vida normal como el tranquilo reportero del Daily Planet, Clark Kent.
Los colegas de Kent, Lois Lane y Jimmy Olsen se encontraban a menudo en situaciones peligrosas, que sólo podían resolverse con la oportuna intervención de Superman.
Si bien fue filmada en la década del cincuenta, la serie empleaba generalmente efectos visuales avanzados para televisión de la época.
Aunque el programa no ganó importantes premios, fue altamente popular entre su público.

DOS REVISTAS QUE HICIERON HISTORIA.



 

El Billiken de aparición semanal, fue creada por el periodista Uruguayo Constancio C. Vigil apareciendo su primer número el 17 de Noviembre de 1919, siendo editada por la Editorial Atlántida.
El nombre está tomado de un famoso muñeco de la época, creado por la Estadounidense Florence Pretz.
A partir de 1930 y durante más de 30 años, las ilustraciones de la tapa de la revista estuvieron a cargo de Lino Palacio, haciéndose famosas por su humorismo y ternura.
La revista organizó sus contenidos de modo tal que, interactuara con la escuela, aportando artículos y secciones temáticas fijas sobre temas que pudieran resultar de utilidad para los alumnos.
Siempre siguió tradicionalmente el calendario escolar, sobre todo el relacionado con la historia Argentina, dedicando la tapa y los artículos principales a los hechos y personajes históricos.
Además de los contenidos escolares, la revista incorporó historietas, cuentos, personajes de ficción, juegos, curiosidades, y con el correr de los años, otras temáticas relacionadas con los intereses directos de los niños.

El  Anteojito fue la otra revista infantil Argentina, creada por Manuel García Ferre, publicándose su primer número el 8 de Octubre de 1964. 
En sus momentos de esplendor alcanzó tiradas de cientos de miles de ejemplares, desfilando por sus páginas  personajes como Anteojito, Antifaz, Hijitus, Neurus, Calculin, Trapito, entre otros.
Los temas escolares eran el contenido de la revista, aunque entre sus páginas siempre estuvieron presentes, personajes que se convertirían en referentes de la historieta y el cine de animación local.
Sus páginas tuvieron grandes ilustradores como Roberto Bernabó, José Luis Salinas, Juan Arancio y Carlos Roume.

Durante años ambas revistas las traía a casa, Alberto que era el diariero del barrio, acompañándome durante toda la escuela primaria.

6 de junio de 2018

ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO.


Siempre aparece algo que alimenta a este Blog y yo no lo dejo pasar.
¿Podes creer que hace unos días pasaron esta película por un canal de cable?
Recuerdo cuando se estrenó y fui a un cine de la calle Lavalle a verla.
Esta película Estadounidense del género de ciencia ficción de 1977, fue dirigida por Steven Spielberg y protagonizada por Richard Dreyfuss.
Desde su estreno es considerada un clásico en el género de ciencia ficción, siendo la banda sonora compuesta por John Williams.El filme fue nominado a ocho premios Óscar de la Academia, ganando solamente dos, MEJOR FOTOGRAFÍA y MEJORES EFECTOS SONOROS, premio este último compartido con Star Wars.
La historia gira alrededor de un pueblo del estado de Indiana donde se producen numerosos avistamientos de OVNIS.
Uno de los testigos de dichos acontecimientos es Roy Neary, quien ha visto la enceguecedora luz de una nave extraterrestre.
También ha recibido una especie de mensaje  donde las imágenes de una extraña montaña se repiten sin cesar en su mente.
Obsesionado con la figura, Neary construye una enorme cantidad de maquetas de la figura,  hasta que viendo las noticias, descubre que se trata de la montaña Torre del Diablo en Wyoming.
Mientras tanto el gobierno ha descubierto una enorme cantidad de señales de la presencia extraterrestre en los últimos días, desde la aparición de aviones y barcos perdidos hasta el testimonio de luces y sonidos en diversas partes del globo.
Todas estas pistas los conducen a concluir que se está a punto de realizar contacto con una civilización alienígena, donde La Torre del Diablo parece ser el lugar de reunión elegido.


LIBRO DE VISITAS.

OTRO GRANDE DE LA RADIO.

Hace unos días recordábamos con un amigo a los grandes locutores de la radio y televisión que trabajaron durante años en ellas
Uno de ellos que escuchaba en distintos programas de la década del 70 y 80 era Enrique Alejandro Mancini, fallecido en Julio de 2008.
Mancini vivió su infancia en la Provincia de la La Rioja, donde fue conpañero en la escuela primaria del expresidente Carlos Menem.
Debutó en 1951 en el entonces denominado SERVICIO RADIOFÓNICO INTERNACIONAL ARGENTINO, actualmente RADIODIFUSIÓN ARGENTINA AL EXTERIOR (RAE).
A partir de 1954 se desempeñó como locutor y redactor en el histórico noticiero SUCESOS ARGENTINOS, proyectado durante años en los cines del país.
Tuvo destacada participación en diferentes emisoras de radio del país, tanto como periodista  y  como locutor, estando al frente de ciclos de gran repercusión como DE IGUAL A IGUAL y ¿QUÉ PASA, SR. MANCINI?  (Radio Splendid), EXIGENCIA (Radio Belgrano y Radio Mitre), LAS CUATRO HORAS (Radio Mitre),  PERSONALMENTE 2000 (Radio Colonia).
Este último ciclo, tuvo una duración de más de 50 años y con él, accedió a la grilla de programación de AM 870 Radio Nacional.
En su paso por esta radio, a la que llegó junto a Juan Carlos Mareco, Marcelo Simón y  Julio Lagos, compartió también aire con Carlos Rodari y Hugo Guerrero Marthineitz.
Fue artífice del cambio que dotó a la emisora oficial de un contenido más popular que el que la caracterizaba hasta entonces. En 1981 obtuvo el Premio Konex, DIPLOMA AL MÉRITO por su trayectoria como Locutor.
Junto a su colega Carlos Pascual  lanzó al aire la FM 102.3 MHz, primera estación de frecuencia modulada de Argentina, en la actualidad FM ASPEN.
Tuvo una importante participación en la cobertura de la Guerra de  Malvinas, que incluía la conducción de un Noticiero en Ingles pensado para ser transmitido en las Islas a través de una estación de radio  denominada Liberty, lo que tiempo más tarde le valió algunos cuestionamientos.
A comienzos de 1989 y por espacio de 15 meses, Enrique Mancini estuvo al frente de la Televisión Pública por entonces ATC, donde también condujo el informativo del canal.
Fue miembro consultor de la ACADEMIA ARGENTINA DE ARTE Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN.
En sus últimos años continuaba ejerciendo su labor como locutor y periodista aunque con mucha menos repercusión.
Su último programa de radio fue BUENAS MIGAS, por Radio el Mundo en 2007,  dedicado a la actividad gastronómica.
Un grande de la Radio, recuerdo su inconfundible voz y sus programas.
“COMO NO MENCIONARLO EN ESTE ESPACIO”

1 de junio de 2018

TODAVIA LOS VEMOS DANDO VUELTAS.


Símbolo de aventura, el Méhari fue un vehículo de bajo costo descapotable producido por el fabricante francés CITROEN,  entre los años 1968 y 1988.
Entre esos años se construyeron un total 144.953 unidades en Europa.
El Méhari está basado en la plataforma y motor del CITROEN DYANE, con una carrocería de ABS en Europa y de PRFV en Argentina y Uruguay.
Su nombre original, "Mehari", coincide con el de un dromedario doméstico de tamaño mayor que el normal y gran resistencia y velocidad.
El término de origen árabe, coincide con ligeras diferencias ortográficas en la mayoría de idiomas y evoca el carácter ágil y austero del pequeño automóvil.

UN GRAN CANTANTE QUE SE INICIO EN LA DECADA DEL 60 E HINCHA DEL TALADRO.


Cantante y compositor, Piero De Benedictis nació en Italia radicándose en nuestro país con su familia cuando tenía tres años, más precisamente en nuestra querida Ciudad de Banfield.  
Los primeros años de la familia en la Provincia de Buenos Aires fueron duros, hasta que deciden mudarse al sur del país, específicamente al Valle de Río Negro.
Allí Piero cursó la escuela primaria y también se inicia en la música, cantando canciones melódicas en Italiano de interpretes internacionales conocidos, hasta que siendo adolescente consigue el permiso de sus padres para irse con un compañero hasta Viedma con intención de cursar allí la secundaria. 
A fines de 1963 con 18 años de edad Piero abandona la carrera seminarista la cual había iniciado, y se vuelve a instalar en la Provincia de Buenos Aires, en donde consigue grabar algunas canciones.
Esto casi inmediatamente lo lleva a debutar como cantante un 6 de Enero de 1964 en el programa REMATES MUSICALES, y en 1968 conoce a José Tcherkaski con quien hasta el día de hoy trabaja en la composición de sus temas formando la dupla Piero-José, con la cual han producido éxitos en toda América y Europa, como lo ha sido el primer LP llamado MI VIEJO.
En el año 1976 el músico por cuestiones políticas debe trasladarse a Italia y luego hacia España, en donde logra comprar una pequeña chacra, regresando a la Argentina en 1981.
Ese año llega al mercado discográfico su cuarto disco llamado CALOR HUMANO, que promociona en todo el país, y es en esa gira promocional que Piero compra un campo en Los Cardales creando en esos años la FUNDACION BUENAS ONDAS.
Con este proyecto comprometedor, el cantautor se aleja de los escenarios hasta que en el año 2000, luego de doce años, retoma su oficio de cantante y al año siguiente presenta CANCIONES BLINDADAS, su nuevo trabajo discográfico que consta de una recopilación de nuevas y viejas versiones, realizando en los años siguientes, varias giras por distintos países de América.

31 de mayo de 2018

POR LO MENOS PARA MI


Si hay un tema musical representativo de la MUSICA BEAT en la década del 70 es EL EXTRAÑO DEL PELO LARGO.
Un disco simple del conjunto musical LA JOVEN GUARDIA, fue compuesto por Roque Narvaja (guitarrista del grupo) y Enrique Masllorens (bajista).
La canción fue  editada en 1968 por la empresa discográfica Vik, resultando el fenómeno comercial del momento, llevando a la banda rápidamente hacia el éxito, vendiendo en tres años 1.8 millones de copias.

LIBRO DE VISITAS

30 de mayo de 2018

EL BALERO.



 
Al recordar los juegos de mi infancia, inevitablemente me invade la añoranza.
A diferencia de las opciones actuales muy ligadas a lo tecnológico, en otras épocas los chicos eran capaces de pasarse horas enfrascados en juegos rudimentarios de barrio.
Uno de los entretenimientos que nos ha movilizado y que aún en estos tiempos, sigue existiendo es el balero.
Su estructura está compuesta por una esfera de madera de pocos centímetros de diámetro agujereada en la parte superior, desde donde pende un hilo unido a un mango de grosor apenas menor al de la perforación de la bocha.
Los hay de diferentes variantes en cuanto al material, por lo general madera de cedro, sauce o álamo, a la longitud de la correa y al peso de la bola.
El juego se desarrolla de a dos y consiste en tomar el mango dejando colgar la esfera, que deberá ser impulsada hacia arriba con velocidad a fin de que el hueco de la esfera encaje perfectamente en el mango.
La forma de balancear el elemento y de tomar el palito puede variar, y de acuerdo a la postura adquirirá diferentes nombres como simple, doble, etc.
Un turno para cada participante se realiza el conteo de fallas y aciertos.
Si bien su origen es incierto, se estima que el balero surgió en México y tuvo tanta difusión que se convirtió en un juego universal que hoy desconoce fronteras.Muchas culturas y países lo han adoptado desde la era precolombina.
Es accesible en todo sentido,  económico, sólo requiere de cierta habilidad, buena vista y ganas de desafiar nuestra precisión.

S. W. A. T. (1975-1976 – 48 Capítulos)

La serie seguía los parámetros de otras series policíacas de la época, donde se plantea un problema o una situación de emergencia que sólo puede ser resuelta por Harrelson y sus hombres.
Los personajes eran el Teniente Dan Hondo Harrelson – Steve Forrest, el Sargento David Kay – Rod Perry y el Oficial Jim Street – Robert Urich.